Esta entrega retoma la línea familiar y doméstica de la saga: transcurre casi por completo en el rancho de San Antonio y en San Francisco, y gira en torno al nacimiento del segundo hijo de don César y Guadalupe. Combina la intriga financiera —una conjura de especuladores mineros contra unos agricultores de Valle Naranjos— con una trama de chantaje, suplantación de identidad y un secuestro que pone a prueba, como pocas veces, la doble vida del protagonista.
🗺️ Sinopsis
En San Francisco, el financiero Gordon Laforey convence a sus socios del Sindicato Minero de Peñas Rojas —Edmund Corbyn, James Cooke, Benjamín Patey y Augustus Knapman— de financiar con ciento sesenta mil dólares un plan para neutralizar a El Coyote antes de explotar unos yacimientos de oro que arruinarían los naranjales de Valle Naranjos, cuyos colonos cuentan con el respaldo del gobernador Borraleda. Laforey somete al presidente del sindicato, Edmund Corbyn, mediante un chantaje: Corbyn es en realidad Robert Redmill, un antiguo abogado de Washington que, tras descubrir que su esposa Sara era una espía y una adúltera, huyó a California, se creyó libre al saberla condenada a muerte y se casó en segundas nupcias, bígamo, con Vicenta Marrero, sin saber que la condena de Sara fue conmutada por prisión.
En Los Ángeles, Guadalupe (Lupe) está a punto de dar a luz a su segundo hijo. El doctor García Oviedo, que desde hace tiempo sospecha la identidad secreta de don César al reconocer una cicatriz en su dedo, acude a atenderla acompañado de una supuesta sustituta de la comadrona habitual, la señora Bowden: se trata de Emily Brown, una mujer sobornada por Laforey, mientras que la auténtica señora Bowden ha sido secuestrada por los hombres de su cómplice David Sealey. Lupe da a luz a una niña, a la que llamarán Leonor; pero apenas nacida, aprovechando un descuido, Emily Brown desaparece con ella por una ventana, dejando una nota: los secuestradores exigen que don César cite a El Coyote en un lugar donde puedan matarlo, a cambio de la devolución de la pequeña.
Como Lupe se encuentra extremadamente débil y el doctor teme que la noticia del rapto pueda matarla, García Oviedo propone una solución desesperada: sustituir a la niña raptada por otro recién nacido mientras se resuelve el secuestro. La providencia ofrece la salida: esa misma noche ha muerto Carmen Delamata, una joven viuda protegida de don César, al dar a luz a un niño, Eduardito, que queda huérfano y sin recursos. Contra su voluntad, don César acepta presentar el pequeño a Lupe como si fuera su hija, disfrazándolo, mientras en secreto se dispone a actuar como El Coyote para recuperar a la verdadera Leonor.
Cuando un enmascarado —en realidad Laforey en persona, disfrazado— se presenta ante don César para exigirle que cite a El Coyote, éste, con serenidad, finge que su hija ya ha sido devuelta esa misma mañana por el propio Coyote, desconcertando al secuestrador y obligándole a huir precipitadamente. Convertido de cazador en presa, Laforey ordena a Sealey y a su banda escapar hacia San Francisco con la niña y la cómplice Emily Brown, mientras El Coyote, ayudado por los hermanos Lugones —viejos servidores de la familia—, sigue su rastro y descubre, en paralelo, que Edmund Corbyn conoce el paradero de Laforey y desea con toda su alma verle derrotado.
El Coyote se entrevista dos veces con Corbyn, a quien promete liberar de su secreto a cambio de dinero y de que colabore entregando a Laforey los cien mil dólares que este le exige por sus acciones del sindicato. Cuando Laforey acude a cobrar, El Coyote lo captura, lo interroga y, atándolo y amordazándolo sobre su propio caballo, lo utiliza como señuelo para que la guardia de Sealey, apostada en Punta de San Pedro, le confunda con el enmascarado y le acribille por error. En el tiroteo que sigue, El Coyote mata a dos de los secuestradores y, tras un tenso enfrentamiento en el que Sealey usa a la niña como escudo humano, la propia Emily Brown, arrepentida, arranca a la pequeña de los brazos del bandido justo antes de que El Coyote lo abata.
Con la niña a salvo, El Coyote entrega a Corbyn el documento decisivo que había sustraído a Laforey: la partida de defunción de Sara Redmill, fallecida meses atrás, que libera a Corbyn de la acusación de bigamia y de su calvario. Emily Brown, arrepentida, devuelve la niña a don César, que la reintegra al hogar. Descubierto el engaño —porque Lupe, al desnudar a solas al supuesto bebé, comprende que se trata de un niño—, la familia decide no separarse del pequeño Eduardito, a quien adoptan como un hermano gemelo de Leonor, dotándole con parte del dinero recuperado de Laforey y de Corbyn. El doctor García Oviedo, en tono de broma con doble sentido, se pregunta si aquel niño criado en el rancho de San Antonio no acabará siendo, algún día, un nuevo Coyote.
🕰️ Contexto histórico
La novela se ambienta en la California angloamericana de posguerra, ya bajo dominio estadounidense, en un momento de expansión minera y ferroviaria: el conflicto entre el Sindicato Minero de Peñas Rojas y los agricultores de Valle Naranjos refleja la tensión histórica real entre la explotación de recursos y la naciente industria citrícola californiana, que en las décadas de 1850 y 1860 empezaba a disputar a la minería el papel de motor económico del estado. La mención del gobernador Borraleda, favorable a la agricultura frente a la minería, conecta esta entrega con otras dos novelas de la saga –«Otra lucha» y «El final de la lucha»–, tal como aclara una nota a pie de página del propio texto original. La Guerra de Secesión, aún reciente, aparece como telón de fondo del pasado de Edmund Corbyn/Robert Redmill: su fortuna en Washington se forjó en los años del conflicto gracias a contactos e influencias non sanctas, y su esposa Sara fue condenada como espía de la Confederación, un detalle que sitúa esa parte de la trama en los años de la guerra civil norteamericana (1861-1865).
👥 Personajes
- César de Echagüe (El Coyote): Hacendado del rancho de San Antonio y azote enmascarado de la injusticia en California; padre de familia atormentado por el nacimiento de cada uno de sus hijos, que en esta novela debe compaginar su papel de padre desesperado con el de justiciero calculador.
- Guadalupe (Lupe) de Echagüe: Esposa de don César, protagonista silenciosa del drama: da a luz a su segunda hija en un parto muy delicado, es mantenida en la ignorancia del rapto por prescripción médica y, pese a todo, adivina la verdad por sí misma, revelando una entereza y una perspicacia notables.
- Gordon Laforey: Financiero sin escrúpulos, verdadero cerebro del plan contra El Coyote y chantajista de Edmund Corbyn; ambicioso, frío y calculador, subestima a su adversario y termina siendo utilizado, sin saberlo, como cebo de su propia trampa.
- Edmund Corbyn (Robert Redmill): Presidente del Sindicato Minero de Peñas Rojas, secretamente bígamo: abogado de Washington en su juventud, huyó de su primera esposa, Sara, creyéndola condenada a muerte, y rehízo su vida en California bajo un nombre nuevo. Víctima del chantaje de Laforey, encuentra en El Coyote a su inesperado liberador.
- Sara Redmill: Primera esposa de Corbyn, adúltera y espía confederada durante la Guerra de Secesión; no aparece en escena, pero su sombra domina la trama de chantaje, y su muerte, revelada al final mediante una partida de defunción, resuelve el conflicto.
- David Sealey: Hombre de confianza de Laforey, encargado de custodiar a la niña raptada y de tender la encerrona final en Punta de San Pedro; muere abatido por El Coyote tras usar a la pequeña como escudo.
- Emily Brown: Comadrona sobornada que suplanta a la señora Bowden y colabora en el rapto de la niña a cambio de dinero; arrepentida en el momento decisivo, salva a la criatura de manos de Sealey y termina redimiéndose ante El Coyote y ante don César.
- Señora Bowden: Comadrona titular de Los Ángeles, secuestrada para que Emily Brown pueda ocupar su lugar; liberada tras el rapto, ayuda a curar a uno de los hermanos Lugones y guarda silencio sobre lo ocurrido.
- Doctor García Oviedo: Médico de confianza de la familia Echagüe, cómplice tácito del doble secreto de don César; autor del arriesgado plan de sustituir a la niña raptada por otro recién nacido para proteger la salud de Lupe.
- Carmen Delamata: Joven viuda protegida por la familia Echagüe, cuya muerte en el parto de su hijo Eduardito —consecuencia de una atención médica deficiente— hace posible, involuntariamente, el plan de sustitución del médico.
- Eduardito Gómez Delamata: Hijo huérfano de Carmen Delamata, presentado durante varios días como si fuera la hija de los Echagüe; descubierto el engaño, la familia decide adoptarlo como un hermano más, dotado con parte del dinero recuperado de los villanos.
- Ricardo Yesares y Serena: El posadero del Rey don Carlos y su esposa, viejos amigos y colaboradores de la familia Echagüe, presentes en los momentos más angustiosos del parto y del rapto.
- Teodomiro Mateos: Jefe de policía de Los Ángeles y amigo de don César, mantenido al margen de la verdad para no comprometer la actuación de El Coyote.
- Timoteo, Juan y Evelio Lugones: Hermanos al servicio secreto de El Coyote, apostados como centinelas en los caminos que rodean el rancho; Evelio resulta gravemente herido en el cumplimiento de su misión.
Portadas






✨ Frase característica
«El Coyote es un veneno para quien se enfrenta con él.»
— uno de los hombres de Sealey, momentos antes de desertar al saber contra quién luchan
📜 Citas y proverbios
- Soy enemigo de toda clase de violencia, señores. La violencia siempre engendra violencia y el que a hierro mata, a hierro muere. — Gordon Laforey, abriendo con cinismo el consejo de financieros
- Los dos estamos sucios de barro. Pero algún día seremos castigados. En la vida todo el mal que se hace se paga. — Edmund Corbyn, tras ceder al chantaje de Laforey
- Cuando se trata de salvar una vida humana hay que cometer tantas locuras como se crean necesarias. Incluso unas cuantas más. — el doctor García Oviedo, justificando la sustitución de la niña
- A los seres como usted se les puede matar sin cometer por ello un crimen; pero, además de ser malo, es usted estúpido. — El Coyote a Gordon Laforey
- No me di cuenta de lo horrible de mi culpa. — Emily Brown, ya arrepentida, a El Coyote
- Tal vez llegue un nuevo Coyote. Cualquier cosa se puede esperar de un chiquillo que se las compone para ocupar el puesto de una niña de casa rica. — el doctor García Oviedo, sobre el pequeño Eduardito
📚 Capítulos
Capítulo primero — «Consejo de financieros»
En San Francisco, Gordon Laforey convence a sus socios del Sindicato Minero de Peñas Rojas de financiar con ciento sesenta mil dólares un plan contra El Coyote, único obstáculo serio para poder explotar unas minas de oro que arruinarían Valle Naranjos. A solas con el presidente, Edmund Corbyn, revela que le somete mediante un antiguo chantaje.
Capítulo II — «El pasado de Edmund Corbyn»
Laforey visita a Corbyn en su despacho y le recuerda, con sarcasmo, su verdadera identidad: fue el abogado Robert Redmill, casado con la infiel Sara, a quien creyó ejecutada como espía confederada. En realidad Sara fue indultada de la pena de muerte, por lo que Corbyn, al casarse de nuevo, incurrió en bigamia. Laforey exige su apoyo social y financiero a cambio de silencio.
Capítulo III — «Preparativos para cazar a un Coyote»
Laforey soborna a la comadrona Emily Brown para que suplante a la señora Bowden en un parto inminente en Los Ángeles. Su hombre de confianza, David Sealey, se encargará de secuestrar a la verdadera comadrona y de vigilar el desarrollo del plan, cuyo verdadero objetivo —tender una trampa a El Coyote— se mantiene oculto incluso para los demás cómplices.
Capítulo IV — «El doctor García Oviedo»
Ricardo Yesares avisa al doctor García Oviedo de que Guadalupe está a punto de dar a luz. De camino a recoger a la comadrona habitual, descubren que la señora Bowden ha sido sustituida por Emily Brown, quien presenta una carta y un título aparentemente en regla; sin sospechar nada, el grupo parte hacia el rancho de San Antonio, seguido de lejos por los hombres de Sealey.
Capítulo V — «Rapto»
Tras un parto muy difícil, Lupe da a luz a una niña, Leonor. El doctor advierte a don César de que su mujer se encuentra extremadamente débil y no podrá soportar ningún sobresalto. Minutos después, mientras la supuesta comadrona bañaba a la recién nacida, ambas desaparecen: una nota exige que don César cite a El Coyote a cambio de la devolución de su hija.
Capítulo VI — «Una solución momentánea»
Temiendo que la noticia del rapto pueda matar a Lupe, García Oviedo propone sustituir a la niña por otro recién nacido mientras se resuelve el secuestro. Providencialmente, esa misma noche ha muerto de parto Carmen Delamata, dejando un hijo huérfano, Eduardito, a quien don César, con enormes reparos, acepta presentar como su hija ante su esposa.
Capítulo VII — «Los secuestradores»
Laforey, disfrazado, se presenta ante don César para exigirle que cite a El Coyote a cambio de la niña. Don César, con sangre fría, finge que su hija ya fue devuelta esa misma mañana por el propio Coyote, desconcertando al secuestrador, que a duras penas escapa de una encerrona tendida por los criados del rancho.
Capítulo VIII — «Siguiendo la pista»
Convertido César de Echagüe en El Coyote, sale con los hermanos Lugones en persecución del desconocido, hallando a Evelio Lugones gravemente herido y a la señora Bowden, liberada por los secuestradores. Ella revela que la banda ha huido hacia San Francisco por causa de la mina de Peñas Rojas.
Capítulo IX — «Edmund Corbyn ve un fantasma»
El Coyote visita a Corbyn en su propia casa y le hace ver que conoce todo su pasado. A cambio de dinero, obtiene de él la ubicación aproximada de Laforey y la promesa de entregarle cien mil dólares al día siguiente por la venta de sus acciones del sindicato, dinero que El Coyote planea interceptar.
Capítulo X — «El vuelo de una paloma»
Tras cobrar de Corbyn los cien mil dólares, Laforey es sorprendido en su propia casa por El Coyote, que le obliga a revelar el escondite de la niña en Punta de San Pedro. Atado y amordazado sobre su caballo, es utilizado como señuelo: la guardia de Sealey, alertada por una paloma mensajera, le confunde con el enmascarado y abre fuego, matándolo por error.
Capítulo XI — «Las justicias del Coyote»
En el tiroteo que sigue, El Coyote abate a dos secuestradores; cuando Sealey intenta huir usando a la niña como escudo, Emily Brown, arrepentida, se la arranca de los brazos, permitiendo que El Coyote lo mate. El Coyote entrega a Corbyn la partida de defunción de Sara, liberándolo de su tormento, y devuelve la niña a su familia; descubierto el engaño del niño sustituto, los Echagüe deciden adoptar a Eduardito como un hijo más.
🎭 Temas y estilo
- La doble vida como carga: por primera vez de forma tan explícita, don César debe elegir entre su papel de padre desesperado y su identidad de justiciero, actuando con una frialdad calculadora que le exige un enorme esfuerzo emocional.
- El chantaje como arma narrativa: tanto la trama de Corbyn/Redmill como la del secuestro de la niña giran en torno a secretos que otros explotan, un recurso recurrente en la saga para generar tensión sin violencia directa.
- La providencia y la casualidad: la muerte de Carmen Delamata, ocurrida por causas ajenas a la trama principal, resulta decisiva para resolver el conflicto, subrayando el gusto del autor por los engranajes del destino.
- La redención del personaje secundario: Emily Brown, cómplice inicial del rapto, experimenta un arco de arrepentimiento genuino que culmina en un acto de valor decisivo, un recurso que Mallorquí reutiliza con variantes en otras entregas.
- El humor doméstico como contrapeso: los diálogos finales entre don César y Lupe, cargados de ternura y humor conyugal, equilibran la tensión del rapto y cierran la novela en un tono cálido y familiar.
📎 Notas
La novela conecta con el resto de la saga mediante dos notas a pie de página del propio texto original: la primera remite al personaje de Luis Borraleda, gobernador de California favorable a los agricultores, presente también en «Otra lucha» y «El final de la lucha»; la segunda recuerda que la cicatriz que permite al doctor García Oviedo sospechar la identidad de El Coyote procede de un episodio narrado en «El secreto de Maise Syer» (Nº 30), reforzando así la continuidad médica y biográfica del personaje a lo largo de la colección.
El desenlace introduce un elemento nuevo en la familia Echagüe: la adopción de Eduardito Gómez Delamata como hijo, «hermano gemelo» no biológico de la pequeña Leonor, dotado económicamente con el dinero arrebatado a los villanos. El comentario final del doctor García Oviedo —jocoso en apariencia, pero cargado de ironía dramática para el lector, que conoce la verdadera identidad de don César— deja abierta la sugerente posibilidad de que el niño llegue algún día a heredar, de un modo u otro, el legado del Coyote.
Como en otras entregas, la trama financiera secundaria —el conflicto entre el Sindicato Minero de Peñas Rojas y los agricultores de Valle Naranjos— queda sin resolución explícita al final de la novela: derrotado Laforey y perdido su principal accionista, cabe suponer que el proyecto minero fracasa, aunque el texto no lo confirma de manera directa, dejando la puerta abierta a que el asunto reaparezca en entregas posteriores.






