La novela revela, en un giro sorprendente, que Cris «Diamantes» Wardell sobrevivió a su encierro en la cueva del tesoro azteca relatado en «Cachorro de coyote», aunque envenenado por una flecha que lo condena a una parálisis progresiva. Desde las sombras de Philadelphia, Wardell recluta a dos cazadores de El Coyote —el arruinado aristócrata Springett […]







