Esta entrega presenta una de las tramas más elaboradas de la saga: un peligroso criminal de identidad múltiple se oculta bajo la apariencia respetable de un propietario de casino, mientras un tercer impostor se disfraza de Coyote y un agente de la célebre agencia Pinkerton llega a Los Ángeles decidido a desenmascarar al verdadero enmascarado. La novela combina el misterio de identidad con un giro sentimental agridulce que cierra el volumen con una nota de melancolía poco habitual en la serie.
🗺️ Sinopsis
Aarón Lipman, condenado a cinco años de trabajos forzados tras ser marcado por El Coyote en la oreja durante un robo de caballo, jura venganza contra el enmascarado desde su celda. Su compañero de presidio, Colorado Smith, resentido tras ser herido a traición por Lipman, alienta en secreto su sed de venganza con la esperanza de que sea el propio Coyote quien finalmente lo elimine. Al salir en libertad, Lipman se instala en Los Ángeles bajo la identidad de Adrián Colbin, camarero de la posada del Rey Don Carlos, a las órdenes del cerebro real de la trama: Asa La Grew, próspero propietario de una casa de juego que oculta tras su elegante fachada la identidad del temido asesino en serie Nicholas Lehatzky, buscado en media docena de estados por estrangular a mujeres pelirrojas.
Mientras tanto, el usurero Ezequiel Boehm, humillado por El Coyote tras ser obligado a condonar una deuda al banquero John Emigh, contrata a la agencia Pinkerton para desenmascarar al enmascarado, y el agente James Darby llega a Los Ángeles hospedándose en la misma posada de Ricardo Yesares. Esa misma noche, un tercer Coyote —en realidad el joven Jaime Palacios, desesperado por una deuda de juego amañada por La Grew— asalta la casa de juego y, más tarde, extorsiona con éxito tanto a César de Echagüe como al banquero Emigh mediante un pagaré falsificado, sin saber que ambos reconocen de inmediato el engaño.
James Darby, tras investigar en la casa de La Grew, descubre gracias al cajero Melsheimer —antiguo conocido suyo de Chicago con pasado criminal— que los billetes marcados con tinta verde robados en el primer asalto han aparecido en el pago de la deuda de Jaime Palacios, y sospecha de este como el verdadero Coyote. Esa misma noche, Darby visita a Palacios, le declara sus sospechas y menciona de pasada un nombre —Lehatzky— que Palacios no reconoce. Horas más tarde, Darby aparece asesinado de una puñalada en su habitación, con una nota firmada por El Coyote junto al cadáver, dejando a Ricardo Yesares como principal sospechoso de encubrimiento ante el jefe de policía Teodomiro Mateos.
El verdadero Coyote, investigando en paralelo, visita a Jaime Palacios y descubre en su cómoda la daga homicida, cuidadosamente plantada por los auténticos asesinos —Lipman y La Grew— para incriminarlo. Tras arrancarle una confesión completa sobre su falsa identidad como Coyote y su deuda con La Grew, el enmascarado le aconseja buscar una coartada mediante Marian Louise O’Connor, la mujer ambiciosa de la que está enamorado, quien lo rechaza con desprecio; el matrimonio se salva finalmente gracias a su prima Cecilia Cañizares, que acepta compartir una coartada comprometedora y termina casándose con él esa misma mañana. El Coyote visita después a la propia Marian, revelándole que su verdadero amante, a quien ella cree un simple jugador, es en realidad Nicholas Lehatzky, el estrangulador de pelirrojas, y le arranca el secreto del truco de manga con que hacía trampas en las cartas, antes de incriminarla astutamente en el robo de un valioso brillante para forzar su expulsión de Los Ángeles.
En una última noche de ajuste de cuentas, El Coyote se sienta a jugar al póker cara a cara con el propio Asa La Grew, desenmascarándolo públicamente como Lehatzky y abatiendo de un disparo al cajero Melsheimer cuando este intenta dispararle a traición. Tras ganarle la partida decisiva y descubrir su trampa con el as de corazones escondido en la manga, deja que La Grew intente huir, solo para que Aarón Lipman, traicionado y furioso por haber sido usado como chivo expiatorio, lo apuñale por la espalda en la puerta, muriendo él mismo acto seguido bajo los disparos agónicos de su víctima. Con la justicia cumplida sin que El Coyote haya tenido que disparar el tiro mortal decisivo, el enmascarado devuelve el dinero robado y quema el pagaré falso de Emigh, cerrando así todos los hilos de la trama. La novela termina con un giro sentimental amargo: Guadalupe Martínez, cansada de la indiferencia de César, abandona el rancho para casarse con Gregorio Paz, dejando al protagonista, por primera vez, genuinamente afectado por una pérdida que no había sabido prevenir.
🕰️ Contexto histórico
La novela incorpora a la trama la histórica agencia de detectives Pinkerton, fundada en 1850 y ya célebre en la época por su labor de espionaje durante la Guerra de Secesión y su persecución de criminales del Oeste, aportando así un contrapunto de investigación profesional moderna frente a los métodos artesanales de la justicia local californiana. El relato retrata también con ironía las tensiones sociales entre las viejas familias californianas de abolengo español, como los Echagüe, los Paz o los Palacios, y los recién llegados de ambición puramente económica, personificados en la oportunista Marian Louise O’Connor.
👥 Personajes
- César de Echagüe (El Coyote): Protagonista. Debe lidiar simultáneamente con un impostor que usa su máscara para extorsionar, un detective de Pinkerton decidido a desenmascararlo, y el verdadero cerebro criminal oculto tras la fachada de un respetable propietario de casino. Resuelve el caso con su habitual ingenio, sin necesidad de disparar el tiro final, pero termina la novela conmocionado por la inesperada marcha de Guadalupe Martínez.
- Guadalupe «Lupita» Martínez: Ama de llaves del rancho de San Antonio, cuyo amor silencioso por César, tantas veces aludido en entregas anteriores de la saga, llega en esta ocasión a su límite. Cansada de la indiferencia de su señor, acepta la propuesta de matrimonio de Gregorio Paz y abandona el rancho, dejando a César genuinamente afectado por primera vez.
- Asa La Grew / Nicholas Lehatzky: Antagonista principal. Propietario de la casa de juego más elegante de Los Ángeles, oculta bajo esta respetable fachada la identidad de Nicholas Lehatzky, asesino en serie buscado en varios estados por estrangular a mujeres pelirrojas. Orquesta el asesinato de James Darby para proteger su secreto, hace trampas sistemáticamente en el juego, y muere apuñalado por su propio cómplice Aarón Lipman tras ser desenmascarado por El Coyote.
- Aarón Lipman («Adrián Colbin»): Antiguo presidiario marcado por El Coyote, que jura venganza y, tras su liberación, se convierte en instrumento de Asa La Grew bajo la identidad falsa de camarero en la posada del Rey Don Carlos. Participa en el asesinato de James Darby y en el intento de incriminar a inocentes, y termina apuñalando a su propio jefe cuando comprende que ha sido usado como chivo expiatorio, muriendo él mismo bajo los disparos agónicos de La Grew.
- James Darby: Agente de la agencia Pinkerton, contratado por el usurero Ezequiel Boehm para desenmascarar a El Coyote. Investiga con habilidad hasta sospechar erróneamente de Jaime Palacios, y es asesinado por Lipman y La Grew antes de poder completar su investigación, en un crimen que se disfraza inicialmente como obra del propio Coyote.
- Jaime Palacios: Joven californiano de familia venida a menos, que se disfraza de Coyote para saldar una deuda de juego amañada por La Grew. Es descubierto por el verdadero Coyote, que le ayuda a fabricarse una coartada tras ser abandonado por Marian Louise O’Connor, la mujer a la que amaba, y termina casándose apresuradamente con su prima Cecilia Cañizares, que sí está dispuesta a sacrificar su reputación por él.
- Marian Louise O’Connor: Joven irlandesa ambiciosa, cómplice y amante de Lehatzky sin saber la verdadera naturaleza criminal de este. Rechaza a Jaime Palacios por su falta de fortuna, y es finalmente engañada por El Coyote, que le arranca el secreto de las trampas de La Grew y la incrimina en el robo de un valioso brillante para forzar su exilio de Los Ángeles.
- Colorado Smith: Antiguo compañero de presidio de Lipman, herido a traición por este. Alimenta en secreto su venganza personal esperando que sea El Coyote quien elimine a Lipman, y termina colaborando, bajo amenaza, con la investigación del enmascarado antes de ser expulsado de Los Ángeles.
- Herbert P. Miller («Melsheimer»): Cajero de la casa de juego de La Grew, con pasado criminal en Chicago. Reconoce a James Darby de su vida anterior y le vende, por veinte mil dólares del premio, la falsa pista que incrimina a Jaime Palacios como El Coyote. Muere abatido por el enmascarado al intentar dispararle a traición durante la partida final de póker.
- Ricardo Yesares: Propietario de la posada del Rey Don Carlos y doble público de El Coyote. Se ve envuelto como principal sospechoso de encubrimiento cuando el cadáver de Darby aparece en su propia posada, y colabora activamente con César en la investigación.
Portadas






✨ Frase característica
«Cuando un hombre quiere adoptar la personalidad de otro, debe ir con mucho cuidado, Jaime. Un conejo nunca debe ponerse piel de león.»
(El Coyote a Jaime Palacios, al descubrir su farsa como impostor.)
📜 Citas y proverbios
- «Cuando un conejo quiere ponerse piel de león, siempre hay quien acaba dándose cuenta del engaño.» — El Coyote, sobre la temeridad de Jaime Palacios al usurpar su identidad
- «El amor caro suele ser malísimo… el mejor amor es el que se consigue gratuitamente.» — El Coyote a Jaime Palacios, sobre su fallido plan de comprar el amor de Marian
- «Los hombres de verdad no necesitan que las mujeres les salven la vida.» — Marian Louise O’Connor, rechazando a Jaime Palacios
- «Cuando se trata de castigar a un culpable no perdono. No lo olvides.» — El Coyote a Colorado Smith
- «De valor siempre hizo alarde, la casa de los Echagüe.» — Lema heráldico de la familia, citado por Ricardo Yesares ante James Darby
📚 Capítulos
Capítulo I — «Promesa de venganza»
Aarón Lipman es condenado a cinco años de trabajos forzados tras ser marcado por El Coyote durante un robo de caballo, y jura venganza desde su celda. Su compañero Colorado Smith, resentido tras un altercado violento, alienta en secreto su odio, y un providencial derrumbe de rocas convierte a Smith en héroe inesperado, adelantando su libertad.
Capítulo II — «Las inquietudes de un banquero»
El usurero Ezequiel Boehm, obligado por El Coyote a condonar una deuda al banquero John Emigh, contrata en Chicago a la agencia Pinkerton para desenmascarar al enmascarado, encargando la misión al agente James Darby.
Capítulo III — «Don César ve al Coyote»
Un tercer Coyote asalta la casa de juego de Asa La Grew ante la presencia de César y Ricardo Yesares. Esa misma noche llega a la posada del Rey Don Carlos James Darby, cuya curiosidad disimulada por El Coyote despierta las sospechas de ambos amigos.
Capítulo IV — «Otra visita del Coyote»
El falso Coyote —en realidad Jaime Palacios— visita a César de Echagüe exigiéndole cien mil pesos, que este le entrega mediante un pagaré falsificado a sabiendas. Palacios cobra el dinero del banquero Emigh, que después sufre una emboscada real destinada al verdadero Coyote, resultando ileso por pura casualidad.
Capítulo V — «Una fiesta»
César desenmascara ante el propio Emigh la falsificación de su firma en el pagaré, librándose de pagar la deuda. Durante una recepción en el rancho de San Antonio, James Darby observa con atención la relación entre César y Guadalupe, y entre Jaime Palacios y las damas de Los Ángeles.
Capítulo VI — «La identidad del Coyote»
Esa noche, en la casa de juego, Darby reconoce al cajero Melsheimer, antiguo criminal de Chicago, quien le vende la pista de los billetes marcados con tinta verde que incriminan a Jaime Palacios como el falso Coyote, a cambio de una parte del premio por su captura.
Capítulo VII — «El crimen del Coyote»
James Darby aparece asesinado en su habitación de la posada del Rey Don Carlos, con una nota falsamente firmada por El Coyote junto al cadáver. El jefe de policía Teodomiro Mateos señala a Ricardo Yesares como sospechoso de encubrimiento, mientras el verdadero Coyote deja una nota tranquilizadora para su amigo.
Capítulo VIII — «Un Coyote ve al Coyote»
El verdadero Coyote confronta a Jaime Palacios en su habitación, descubre en su cómoda la daga homicida plantada para incriminarlo, y le arranca la confesión completa de su farsa y de su deuda con La Grew. Le aconseja buscar una coartada mediante Marian Louise O’Connor o su prima Cecilia Cañizares.
Capítulo IX — «Una mujer»
Marian Louise O’Connor rechaza con desprecio la petición de ayuda de Jaime Palacios, que decide liberarse de su obsesión amorosa. El Coyote, oculto en la casa de la joven, le revela que su amante secreto es en realidad Nicholas Lehatzky, el estrangulador de pelirrojas, y le arranca el secreto de sus trampas en el juego antes de incriminarla en el robo de un valioso brillante.
Capítulo X — «Cúmulo de sucesos»
Mientras Marian es detenida por el robo del brillante y Jaime Palacios se casa apresuradamente con su prima Cecilia, El Coyote arranca a Colorado Smith el verdadero nombre y paradero de Aarón Lipman, disfrazado como camarero en la posada de Yesares, y le da un ultimátum para abandonar la ciudad.
Capítulo XI — «La justicia del Coyote»
El Coyote se enfrenta en una tensa partida de póker al propio Asa La Grew, abate al traicionero Melsheimer, gana la partida decisiva y desenmascara la trampa de su rival. Cuando permite que La Grew intente escapar, Aarón Lipman, traicionado, lo apuñala por la espalda, muriendo él mismo bajo los disparos agónicos de su víctima. El Coyote devuelve el dinero robado, quema el pagaré falso de Emigh y cierra el caso, pero al regresar al rancho descubre que Guadalupe Martínez ha abandonado su servicio para casarse con Gregorio Paz, dejándolo, por primera vez, genuinamente afectado por la pérdida.
🎭 Temas y estilo
- El laberinto de identidades múltiples: la novela despliega una compleja red de personajes con dobles nombres e identidades ocultas —el falso Coyote, el falso jugador honrado, el falso camarero, el falso escritor—, convirtiendo la trama en un ejercicio de desenmascaramiento sucesivo poco habitual por su complejidad en la saga.
- La investigación profesional como contrapunto: la presencia de un agente de la agencia Pinkerton introduce un método de investigación más metódico y moderno que el habitual en la serie, elevando el nivel de la amenaza contra el secreto de El Coyote.
- La justicia sin mancharse las manos: el desenlace, en el que el villano principal muere a manos de su propio cómplice traicionado en lugar de por la bala del Coyote, repite un recurso ya visto en otras entregas de la saga, donde la justicia poética sustituye a la ejecución directa del héroe.
- El amor no correspondido como hilo conductor final: el cierre de la novela, con la marcha de Guadalupe Martínez, representa un punto de inflexión sentimental poco habitual: por primera vez, la indiferencia habitual de César tiene consecuencias reales e irreversibles.
- El contraste entre el amor interesado y el amor genuino: las tramas paralelas de Marian Louise O’Connor (que rechaza a Palacios por interés) y Cecilia Cañizares (que arriesga su reputación por amor genuino) ofrecen un díptico moral sobre las distintas formas de entender el matrimonio en la sociedad californiana de la época.
📎 Notas
Esta es la primera novela de la saga en la que se menciona explícitamente a la agencia de detectives Pinkerton como amenaza profesional contra el secreto de El Coyote, elevando el nivel de sofisticación de sus adversarios respecto a los sheriffs y jueces locales de entregas anteriores.
El desenlace sentimental, con la marcha de Guadalupe Martínez para casarse con Gregorio Paz, marca un punto de inflexión emocional significativo en la relación entre ambos personajes, cuya evolución a lo largo de la saga queda ahora en suspenso de cara a futuras entregas.






