Esta entrega cierra directamente la trama iniciada en «Otra lucha» (Nº 17): la campaña electoral de Luis Borraleda, el doble juego de la falsa princesa Irina Petrovna y la conspiración de Vic Kennedy contra el candidato californiano. La novela resuelve tanto la intriga política como el triángulo sentimental esbozado en la entrega anterior, y cierra con dos apéndices excepcionales en esta edición: un emotivo artículo necrológico de Manuel Alcántara sobre la muerte de José Mallorquí en 1972, y la letra completa de un corrido dedicado a El Coyote.
🗺️ Sinopsis
César de Echagüe regresa a casa de los Borraleda tras su viaje a San Francisco y encuentra a Isabel sumida en una profunda tristeza por el distanciamiento de su marido, cada vez más fascinado por la princesa Irina Petrovna Posof, en realidad la aventurera Odile Garson, contratada por Vic Kennedy para obtener pruebas comprometedoras contra Borraleda antes de las elecciones a gobernador. El Coyote, que ya conoce la verdadera identidad de la princesa desde la entrega anterior, sigue de cerca el avance de la trama sentimental y política, visitando repetidamente tanto a Kennedy como a la propia Irina para advertirles del peligro que corren jugando con fuerzas que no controlan del todo.
Cuando Borraleda, completamente enamorado, decide dejarlo todo por Irina y así se lo comunica a Isabel, provocando su desesperación, El Coyote visita a esta para consolarla y convencerla de que su marido, pese a las apariencias, sigue amándola en el fondo. Esa misma noche, Borraleda acude a la cita definitiva con Irina y descubre, sin ser visto, cómo esta negocia con Kennedy la venta de sus cartas de amor por cien mil dólares, revelando ante sus propios oídos toda la farsa de la que ha sido víctima. El Coyote interviene entonces, humilla públicamente a Kennedy obligándolo a comer un trozo de la tapicería de su propio sillón, recupera las cartas para Borraleda y organiza la fuga de Irina hacia la misión de San Juan de Capistrano, revelando en una conversación íntima con ella que toda la escena de venta había sido, en realidad, una estratagema deliberada de la propia Irina para hacer reaccionar a Borraleda sin comprometerse ella misma emocionalmente.
Arrepentido y decidido a reconciliarse con Isabel, Borraleda descubre esa misma noche, al llegar a casa, una carta de chantaje: unos secuestradores han raptado a Isabel y exigen doscientos veinticinco mil dólares de rescate en la localidad de Dos Ríos, amenazando con impedirle además pronunciar su discurso electoral decisivo. Sin dudarlo, Borraleda retira toda su fortuna del banco y viaja de inmediato a Dos Ríos, renunciando voluntariamente a sus opciones políticas con tal de salvar a su esposa, sin saber que todo el secuestro ha sido organizado por el propio Coyote como última prueba destinada a demostrarle, y a demostrarle a sí mismo, dónde reside su verdadero amor.
Mientras tanto, en Sacramento, El Coyote visita a Walter Dun, el candidato rival, y le revela que su propio asesor, Vic Kennedy, planea traicionarlo utilizando un antiguo delito de falsificación cometido por Dun treinta años atrás en Filadelfia, con intención de sustituirlo como candidato del partido. Cuando Dun confronta a Kennedy, este intenta matarlo con un Derringer oculto, pero El Coyote se adelanta y abate al traidor, simulando después un suicidio y quemando las pruebas comprometedoras contra Dun. Esa misma noche, suplantando la voz y el aspecto de Borraleda mediante maquillaje e imitación, El Coyote pronuncia en su nombre el discurso electoral decisivo, tan brillante que provoca la espontánea retirada de Walter Dun en su favor y una victoria arrolladora en las urnas.
Cuando Borraleda regresa de Dos Ríos junto a una Isabel reconciliada y agradecida, descubre estupefacto que ha sido proclamado gobernador de California gracias a un discurso que él nunca llegó a pronunciar. El Coyote le devuelve el dinero del rescate —descontados los gastos de la operación— junto con la última carta comprometedora y una nota explicativa, negándose a aceptar el indulto que Borraleda, agradecido, le ofrece. La novela cierra en la misión de San Juan de Capistrano, donde fray Jacinto informa al Coyote de que Irina ha huido hacia México por miedo a sufrir si se quedaba a esperarlo, mientras este reflexiona sobre sus sentimientos encontrados entre la fascinante Odile y la fiel Guadalupe, en el momento mismo en que Irina, ya cerca de la frontera, decide inexplicablemente regresar a Capistuno.
🕰️ Contexto histórico
La novela retrata con detalle el sistema electoral californiano de la época, con sus discursos de cierre de campaña pronunciados por los candidatos rivales en un mismo acto público, y el peso decisivo que la prensa —tanto en español, como El Clamor Público, como en inglés— tenía en la formación de la opinión pública sobre los resultados electorales. Se menciona también el proyecto histórico real de creación de la Universidad de California, entonces en construcción, como alternativa educativa a los tradicionales viajes de estudios a España que las familias californianas más acomodadas ofrecían a sus hijos.
👥 Personajes
- César de Echagüe (El Coyote): Protagonista. Continúa la investigación iniciada en «Otra lucha», desenmascarando definitivamente a Vic Kennedy, protegiendo a Borraleda de sus propios errores sentimentales y orquestando un elaborado plan —incluido un falso secuestro— para reconciliar al matrimonio Borraleda. Su intervención culmina con la suplantación pública del propio candidato para pronunciar el discurso que le asegura la gobernación de California.
- Luis Borraleda: Diputado californiano, cada vez más atrapado por su pasión hacia la falsa princesa Irina, hasta el punto de estar dispuesto a divorciarse de Isabel. Su fe ciega se derrumba al escuchar por casualidad la negociación entre Irina y Kennedy, y su posterior renuncia voluntaria a la política para rescatar a su esposa secuestrada demuestra, ante El Coyote y ante sí mismo, la solidez de su amor real.
- Isabel Gámiz de Borraleda: Esposa de Luis, que sufre profundamente el distanciamiento de su marido. Acepta, con plena confianza en El Coyote, fingir su propio secuestro como última prueba para comprobar los verdaderos sentimientos de Borraleda, y su reconciliación final con él cierra el arco emocional de ambos personajes iniciado en la entrega anterior.
- Odile Garson («princesa Irina Petrovna Posof»): Aventurera contratada por Kennedy para seducir a Borraleda. En esta entrega revela su verdadera estrategia: montar deliberadamente ante Borraleda una escena de venta de sus cartas de amor para provocar su despertar y su reconciliación con Isabel, sacrificando así su propio interés económico y sentimental. Su relación con El Coyote, iniciada en la entrega anterior, se profundiza en una conversación íntima marcada por el mutuo afecto y la imposibilidad de un futuro común, cerrando la novela con su huida hacia México y su indecisión final sobre si regresar o no a Capistrano.
- Vic Kennedy: Asesor sin escrúpulos de Walter Dun, antagonista principal de esta entrega y de la anterior. Intenta estafar a Irina el pago prometido por sus servicios, y trama en secreto sustituir a su propio candidato aprovechando un viejo delito de juventud de este. Muere abatido por El Coyote cuando intenta matar a Dun con un Derringer oculto, en una escena que se disimula después como un suicidio.
- Walter Dun: Candidato rival de Borraleda a la gobernación de California, hombre honrado que ignora las maquinaciones más sucias de su asesor Kennedy. Alertado por El Coyote sobre la traición que se cierne sobre él, salva su carrera política y, tras el magistral discurso pronunciado por El Coyote en nombre de Borraleda, decide retirar espontáneamente su candidatura en favor de su rival.
- Fray Jacinto: Franciscano de la misión de San Juan de Capistrano y confidente habitual de César de Echagüe. Acoge a Irina tras su huida de Sacramento, aconseja a El Coyote sobre sus sentimientos encontrados hacia Odile y Guadalupe, y sirve de enlace final entre ambos personajes al cierre de la novela.
- Miguel Pozos: Criado de confianza de Borraleda, testigo asombrado de la sustitución de su amo por El Coyote durante el discurso electoral decisivo, episodio que relata sin comprender del todo lo ocurrido.
Portadas






✨ Frase característica
«Le he dicho que se coma esta ración de peluche… ¡Y vive Dios que lo haré como no se coma antes de cinco minutos esta ración de peluche!»
(El Coyote, humillando a Vic Kennedy obligándolo a comer un trozo de la tapicería de su propio sillón.)
📜 Citas y proverbios
- «Cuando nos encastillamos en nuestras opiniones y las consideramos las únicas ciertas y sabias, anulamos la posibilidad de remediar nuestros males.» — César de Echagüe a Isabel Gámiz de Borraleda
- «Era el único medio de curar a Borraleda… Supuse que al darse cuenta de lo que yo había hecho, reaccionaría.» — Irina Petrovna, explicando al Coyote su verdadera estrategia
- «No me importa. Sólo me importas tú. En todos estos días no he vivido.» — Luis Borraleda a Isabel, al reencontrarla en Dos Ríos
- «Ella sólo ama al Coyote. No lo olvides… Pero también eres don César de Echagüe. Y Guadalupe os ama a los dos.» — Fray Jacinto a El Coyote, sobre el dilema sentimental del protagonista
- «Si ha pensado en indultarme, no lo haga. Ayer rechacé también el indulto que me prometió el señor Dun.» — El Coyote, en su nota final a Luis Borraleda
📚 Capítulos
Capítulo I
César de Echagüe regresa a casa de los Borraleda y encuentra a Isabel angustiada por el distanciamiento de su marido, cada vez más fascinado por la princesa Irina. Ambos asisten después a una sesión de la Cámara donde Borraleda defiende una enmienda al plan de colonización del valle de Gloria, mientras la propia Irina, sentada junto a César, muestra un interés desmedido por El Coyote.
Capítulo II — «En casa de la princesa»
Kennedy presiona a Irina para que consiga pruebas comprometedoras contra Borraleda cuanto antes. Esa misma noche, tras la visita de Borraleda a Irina, en la que este le propone el divorcio, El Coyote se revela ante la joven, que había pasado la velada bebiendo jerez con ambos hombres, y le advierte veladamente sobre las verdaderas intenciones de Kennedy, evocando el recuerdo de la espía Ginevra Saint Clair.
Capítulo III — «Las decisiones de Irina Petrovna»
Kennedy revela a Irina que ha falsificado documentación bancaria para comprometerla y obligarla a seguir colaborando con él pese a sus dudas. Sin que ninguno lo sepa, El Coyote escucha toda la conversación desde un escondite, incluida la discusión sobre el reparto final del dinero prometido a la joven.
Capítulo IV — «Las angustias de Isabel Gámiz de Borraleda»
Tras confesarle Luis su intención de divorciarse, Isabel llora desconsolada hasta que El Coyote se presenta ante ella para consolarla, revelándole que su marido, pese a su decisión, sigue amándola en el fondo, y pidiéndole que confíe en un plan para hacerle reaccionar.
Capítulo V — «Las tribulaciones de Borraleda»
Borraleda acude a la casa de Irina para la cita definitiva de su compromiso amoroso, pero al llegar escucha, sin ser visto, cómo esta negocia con Kennedy la venta de sus cartas por cien mil dólares. Furioso, irrumpe con un revólver, pero es derribado de un golpe por el mayordomo de Irina, cómplice secreto de Kennedy.
Capítulo VI — «Una princesa se va de Sacramento»
El Coyote interviene, reduce al mayordomo y humilla a Kennedy obligándolo a comer un trozo de tapicería antes de arrebatarle el dinero para Irina. Tras devolver sus cartas a un desengañado Borraleda, El Coyote mantiene una íntima conversación con Irina, que le confiesa su amor y su verdadera estrategia, y organiza su huida hacia la misión de San Juan de Capistrano.
Capítulo VII — «El corazón de Luis Borraleda»
Al llegar a casa, Borraleda descubre una carta de secuestradores que exigen doscientos veinticinco mil dólares por la liberación de Isabel, retenida en Dos Ríos. Sin dudarlo, retira toda su fortuna del banco y viaja de inmediato, renunciando a su discurso electoral decisivo, hasta reencontrarse con su esposa y reconciliarse plenamente con ella.
Capítulo VIII — «El final de Víctor Kennedy»
El Coyote visita a Walter Dun y le revela que su asesor Kennedy planea traicionarlo utilizando un viejo delito de falsificación cometido treinta años atrás. Cuando Dun confronta a Kennedy, este intenta matarlo con un Derringer, pero El Coyote se adelanta y lo abate, simulando después un suicidio y destruyendo las pruebas comprometedoras contra Dun.
Capítulo IX — «La justicia del Coyote»
Borraleda e Isabel regresan a Sacramento y descubren, atónitos, que Luis ha sido proclamado gobernador gracias a un discurso electoral magistral que él nunca pronunció: El Coyote, suplantando su voz y su aspecto, lo pronunció en su nombre, provocando la retirada espontánea de Walter Dun y una victoria arrolladora. El Coyote devuelve después el dinero del rescate junto con la última carta comprometedora, rechazando el indulto que Borraleda le ofrece agradecido.
Capítulo X — «En el jardín de Capistrano»
El Coyote visita a fray Jacinto en la misión de San Juan de Capistrano y descubre que Irina ha huido hacia México por miedo a sufrir si se quedaba a esperarlo. En una conversación con el franciscano, reflexiona sobre sus sentimientos encontrados entre Odile Garson y Guadalupe Martínez, mientras, sin que él pueda saberlo, Irina, ya cerca de la frontera, decide inexplicablemente regresar a Capistrano.
🎭 Temas y estilo
- El desenlace del triángulo sentimental: esta entrega resuelve de forma agridulce la relación entre El Coyote, Odile Garson e, implícitamente, Guadalupe Martínez, dejando abierta la posibilidad de un reencuentro futuro sin comprometer definitivamente al protagonista con ninguna de las dos mujeres.
- La suplantación como recurso de justicia política: el clímax de la novela, con El Coyote pronunciando el discurso decisivo en nombre de Borraleda, lleva al extremo el recurso de la doble identidad, questa vez no para proteger un secreto personal sino para asegurar un resultado electoral que el propio Coyote considera justo.
- El amor puesto a prueba mediante el engaño bienintencionado: tanto el falso secuestro de Isabel como la escena de venta orquestada por Irina son estratagemas de manipulación con un fin noble —salvar un matrimonio, hacer reaccionar a un hombre ciego de pasión—, un recurso narrativo que la saga ya había explorado en «La justicia del Coyote».
- La redención del villano secundario: Walter Dun, aunque cómplice pasivo de las maquinaciones de Kennedy, es tratado con benevolencia por El Coyote en atención a su honradez personal, en contraste con el destino fatal reservado a su corrupto asesor.
- El cierre con homenaje editorial: de forma excepcional, esta edición incluye, tras el desenlace de la novela, un artículo necrológico de Manuel Alcántara sobre la muerte de José Mallorquí en 1972 y la letra completa de un corrido dedicado a El Coyote, cerrando el volumen con un tono de homenaje al creador y a su personaje.
📎 Notas
Esta es la segunda y última entrega de una historia dividida en dos novelas consecutivas («Otra lucha» y «El final de la lucha»), un formato de continuidad directa poco habitual en la saga hasta este punto, que permite un desarrollo más profundo de la trama política y sentimental de los Borraleda.
El ejemplar original incluye, tras el desenlace de la novela, un artículo necrológico de Manuel Alcántara publicado en el diario Arriba con motivo de la muerte de José Mallorquí en 1972, así como la letra completa de un corrido titulado «El jinete enmascarado», compuesto por el propio Mallorquí con música de A. Oller, materiales de gran valor documental para comprender la recepción cultural del personaje.






