Continuación directa e inmediata de «La roca de los muertos», esta entrega resuelve en sus primeros capítulos el cliffhanger que cerraba la novela anterior —la captura del joven César— y desarrolla, a lo largo de nueve capítulos, un contraataque de El Coyote tan financiero y psicológico como violento contra Springett Gaskell y Phineas Venable. La novela incluye, además, la revelación de que la verdadera identidad de Hannah Venable era en realidad un segundo disfraz, y culmina con un desenlace inusual en la saga: una reconciliación entre El Coyote y su antiguo némesis, Cris «Diamantes» Wardell. Se incluye como apéndice un relato histórico no ficticio de Mallorquí, «Quien a hierro mata, a hierro muere», sobre el pistolero real John Wesley Hardin, ajeno a la trama de la novela.
🗺️ Sinopsis
La novela retoma la acción justo donde la dejó «La roca de los muertos»: el joven César, capturado por los hombres de Gaskell y Venable tras acudir en solitario a la encerrona de la Roca de los Muertos, es conducido a la hacienda Bostelmann. El Coyote, decidido a rescatarlo sin descubrir su identidad ni exponer a su hijo a más peligro, despliega una estrategia doble: por un lado, actúa como el propio Coyote asaltando y despojando de fondos a Venable y Gaskell en repetidas ocasiones, cortando así el flujo de dinero que Wardell les envía desde Filadelfia para financiar la caza; por otro, manipula hábilmente al recién llegado alguacil David Gray, un hombre ambicioso y sin escrúpulos, para que este, sin saberlo, realice el trabajo de rescate por él.
Gray organiza un asalto certero a la hacienda Bostelmann. En el tiroteo muere el bandido Ben Burrell, que intentaba vengarse del joven César por una herida recibida días antes, y son capturados dos hombres más, Ted Hemsworth y Edward Hartley, además del propio Olegario Benavides, vuelto a detener. Interrogados por separado, Hemsworth y Hartley firman una declaración que compromete gravemente a Gaskell y Venable, revelando el montaje del falso suicidio del pianista William Robinson. Gray, sin embargo, no busca hacer justicia sino enriquecerse: hace ejecutar sumariamente a Hemsworth y Hartley alegando un intento de fuga, ordena la ejecución precipitada de Benavides y se dispone a chantajear a Gaskell y Venable con el documento firmado, exigiendo treinta mil dólares por su silencio y destrucción.
Antes de que Gray pueda cobrar el chantaje, es asesinado a puñaladas en su propia casa por Phineas Venable, quien recupera el documento comprometedor. Empapado por una tormenta torrencial, Venable llega a la posada del Rey don Carlos, donde don César —bajo el disfraz del Coyote, accediendo por los pasadizos secretos de la posada— lo sorprende en su habitación junto a Hannah Venable. Acorralado, Venable confiesa a cambio de dinero y libertad que el verdadero enemigo detrás de toda la trama es Cris Wardell, superviviente de su encierro en la cueva del tesoro pero condenado por el veneno de una flecha a una parálisis progresiva e irreversible que le impulsa a una venganza final contra El Coyote. Cuando Venable, presa de una fiebre creciente causada por el remojón, amenaza con revelar también la verdadera identidad de Hannah ante ella misma en un ataque de risa vengativa, El Coyote le dispara para impedir que hable, matándolo.
La escena descubre entonces la gran sorpresa de la novela: Hannah Venable no es realmente la hija del profesor, sino Rhea Fairweather, una joven inglesa que suplantó la identidad de la verdadera Hannah (fallecida junto a su madre) para infiltrarse junto a Venable con la esperanza de obtener de él la prueba que exculpara a su hermano, Francis Fairweather, encarcelado injustamente en Inglaterra por un robo y un asesinato de los que el propio Venable fue testigo silencioso y beneficiario. Al ver que El Coyote quema el documento que comprometía a Venable —antes de que este revelara el nombre del verdadero culpable inglés— para obtener a cambio la identidad de Wardell, Rhea se siente traicionada, se lleva el dinero del cadáver de Venable y huye de Los Ángeles jurando venganza contra El Coyote, sin saber que este, en realidad, ya había actuado en su beneficio.
Con la identidad de Wardell confirmada, El Coyote visita a Springett Gaskell y le propone un trato caballeresco: si gana una partida de una sola carta, Gaskell podrá «entregarle» a Wardell —con la connivencia del propio Coyote— y cobrar así los cinco millones de dólares prometidos. Gaskell pierde la partida, pero El Coyote cumple igualmente su promesa. Semanas después, en Filadelfia, El Coyote se deja «capturar» en apariencia ante un Wardell paralítico y armado, revelando que todo —las esposas, la rendición— era una farsa cuidadosamente calculada. Lejos de matarse, ambos hombres sostienen una larga conversación filosófica en la que Wardell, transformado por meses de inmovilidad y reflexión, renuncia a su venganza. El Coyote le entrega entonces un frasco del mismo veneno que le paralizó, explicándole que administrado en dosis crecientes puede curar, y no solo causar, la parálisis, conforme al principio «similia similibus curantur». La novela cierra con la promesa de un futuro encuentro en San Francisco y un insólito apretón de manos entre los dos antiguos enemigos.
🕰️ Contexto histórico
La novela profundiza en el funcionamiento venal de la justicia fronteriza a través del personaje de David Gray, un alguacil que utiliza su cargo no para impartir justicia sino para extorsionar y enriquecerse, silenciando testigos mediante ejecuciones sumarias disfrazadas de intentos de fuga —una práctica que Mallorquí retrata como habitual en los territorios recién anexionados a Estados Unidos, donde la autoridad formal apenas se distinguía del bandidaje organizado. La trama de Rhea Fairweather, con su historia de suplantación de identidad, herencia nobiliaria inglesa (el título de lord Fairweather, con su curioso linaje de siete esposas llamadas todas con nombres derivados de «rosa») y una injusticia judicial cometida en Londres, introduce en la saga un elemento de novela victoriana de misterio, con ecos del folletín inglés de la época, que contrasta con el ambiente fronterizo californiano habitual de la colección. El apéndice histórico sobre John Wesley Hardin, pistolero real tejano de fama sanguinaria, se inscribe en la costumbre de Mallorquí de acompañar sus novelas con semblanzas documentales de figuras auténticas del Salvaje Oeste, como ya hiciera con Wyatt Earp en «Cachorro de coyote».
👥 Personajes
- Don César de Echagüe / El Coyote: Despliega en esta entrega su faceta más estratégica: rescata a su hijo sin desenmascararse, sabotea dos veces las finanzas de sus enemigos para forzarlos a revelar la identidad de quien los financia, y culmina la novela ofreciendo una insólita cura y reconciliación a su némesis más peligroso, Cris Wardell.
- Guadalupe «Lupe»: Acompaña a don César durante la angustiosa espera del regreso de su hijo, dando rienda suelta al llanto que la etiqueta social le veda a su marido, y celebra con él el reencuentro familiar.
- El joven César de Echagüe: Capturado al comienzo de la novela tras su intento solitario de repetir su hazaña de «Cachorro de coyote», es rescatado gracias a la estratagema de su padre y relata lo ocurrido sin comprometer a nadie, reconociendo ante don César su imprudencia.
- Ricardo Yesares: Posadero y colaborador de El Coyote; retiene sin éxito a un empapado Phineas Venable en la cocina de la posada, dándole tiempo involuntariamente a don César para prepararse y actuar como El Coyote.
- Springett Gaskell: Aristócrata de Filadelfia, cazador más sofisticado al que se ha enfrentado El Coyote; tras perder una partida de cartas ante él, recibe de todos modos los cinco millones de dólares prometidos por Wardell, cerrando su arco como el único de los tres cazadores contratados que sobrevive con honor.
- Phineas Venable: Profesor resentido y asesino de Gray y de William Robinson; muere a manos de El Coyote cuando, presa de una fiebre delirante, amenaza con revelar en un ataque de risa vengativa la identidad secreta de Rhea Fairweather.
- Hannah Venable / Rhea Fairweather: La gran revelación de la novela: no es hija de Venable sino Rhea Fairweather, joven inglesa que suplantó a la verdadera Hannah (fallecida) para investigar la inocencia de su hermano; se siente traicionada por El Coyote al ver quemado el documento que la habría vindicado y huye jurando venganza, sin saber que este ya había actuado por su bien.
- Cris «Diamantes» Wardell: Superviviente, paralítico y sediento de venganza, revela ser el verdadero cerebro financiero tras la caza de El Coyote; su arco se cierra de forma inesperada con una profunda transformación filosófica y una reconciliación con su enemigo, que le ofrece la cura de su parálisis.
- David Gray: Alguacil recién llegado, ambicioso y corrupto; ejecuta sumariamente a Hemsworth, Hartley y Benavides para silenciarlos y planea chantajear a Gaskell y Venable con un documento comprometedor, pero es asesinado por Venable antes de poder cobrar.
- Olegario Benavides: Liberado brevemente en la novela anterior, es capturado de nuevo por Gray y ejecutado sin juicio justo al llegar a Los Ángeles, silenciado antes de poder revelar nada.
- Ted Hemsworth y Edward Hartley: Secuaces capturados junto al joven César; firman, bajo la falsa promesa de libertad de Gray, una declaración que compromete a Gaskell y Venable, y son ejecutados por los hombres de Gray con la excusa de un intento de fuga.
- Ben Burrell: Bandido que intenta vengarse del joven César por una herida sufrida días antes; muere en el asalto de Gray a la hacienda Bostelmann.
- Rayo: El perro de Gaskell; su comportamiento vuelve a delatar la presencia o ausencia de espías durante las conversaciones de su amo, y recibe con evidente afecto la visita de El Coyote hacia el final de la novela.
Portadas






✨ Frase característica
«Ni yo pensé que le podría estrechar la mano», responde El Coyote a Wardell tras despedirse de él en Filadelfia, cerrando con esta frase el insólito y conmovedor desenlace de un enfrentamiento que había parecido irreconciliable desde «Cachorro de coyote».
📜 Citas y proverbios
- El que dispara un tiro contra su enemigo debe hacerlo con la seguridad de no fallar el blanco, porque si esto ocurre, el enemigo sabe a ciencia cierta dónde se encuentra su adversario. — don César, explicando a su hijo la lógica tras su contraataque
- Hay personas que me repugnan tanto como si fueran sapos. — Springett Gaskell, tras despedir con desprecio al chantajista David Gray
- El agua y el aceite nunca se mezclarán bien. — Springett Gaskell, comprendiendo que su código de caballero jamás encajará con la crueldad de sus aliados
- Cuando alguien ha aguardado durante tanto tiempo la oportunidad de matar a su adversario, no suele satisfacer sus ansias de desquite en una fracción de segundo. — El Coyote, explicando a Gaskell por qué no teme presentarse ante Wardell
- Desde que nací empecé a morir, como todos. El que teme lo que no puede evitar es un loco. — El Coyote, respondiendo con serenidad a la pregunta de Wardell sobre el miedo a la muerte
- Lo que produce el mal, puede producir la curación… similia similibus curantur, la ley de los semejantes. — El Coyote, explicando a Wardell el remedio con el que pretende curar su parálisis
- Me vengaré, Coyote. Sabrás con tu dolor que la hembra es siempre el más peligroso animal de la especie. — Rhea Fairweather, jurando venganza al huir de Los Ángeles convencida de la traición de El Coyote
📚 Capítulos
Capítulo primero — «El Coyote contraataca»
Tras la captura del joven César, don César, bajo la máscara del Coyote, inicia su contraofensiva asaltando a Venable y Gaskell para privarlos de los fondos que sostienen la caza contra él, obligándolos a depender de nuevos envíos de dinero desde su misterioso financiador.
Capítulo II — «Plan de acción»
El Coyote traza una estrategia doble: mantener oculta su identidad mientras rescata a su hijo, y manipular al recién llegado alguacil David Gray para que, sin saberlo, ejecute el trabajo de liberación en su lugar.
Capítulo III — «El profesor tropieza con El Coyote»
Venable intenta pagar a Nathan Hale y recuperar sus fondos ocultos, pero El Coyote frustra ambos movimientos. Gaskell deduce con ironía que un poderoso desconocido —Wardell— se oculta tras la insólita contención de El Coyote hacia ellos.
Capítulo IV — «Rescate»
David Gray dirige un asalto certero a la hacienda Bostelmann. Muere el bandido Ben Burrell al intentar vengarse del joven César, quien es liberado ileso, mientras Olegario Benavides y dos secuaces, Hemsworth y Hartley, son capturados de nuevo.
Capítulo V — «Fugitivos»
Gray interroga por separado a Hemsworth y Hartley, obteniendo una declaración firmada que compromete gravemente a Gaskell y Venable, y después ordena su ejecución sumaria alegando un intento de fuga, silenciando así a los únicos testigos directos.
Capítulo VI — «El precio de un papel»
Tras la emotiva reunión familiar por el rescate del joven César, Olegario Benavides es ejecutado precipitadamente. David Gray visita a Gaskell y le exige treinta mil dólares a cambio de destruir el documento comprometedor firmado por Hemsworth y Hartley.
Capítulo VII — «El secreto de Hannah Venable»
Gaskell, que ha descubierto la verdadera identidad de Hannah como Rhea Fairweather, le propone una alianza a cambio de que deje de ayudar a El Coyote, y ella le relata la historia completa del robo, el crimen y la condena injusta de su hermano en Inglaterra.
Capítulo VIII — «La sangre que el agua no lavó»
Bajo una tormenta torrencial, Venable asesina a puñaladas a David Gray para recuperar el documento comprometedor. Empapado, es sorprendido por El Coyote en su habitación, donde confiesa la identidad de Wardell a cambio de dinero y libertad, pero es abatido cuando, delirante de fiebre, amenaza con revelar el secreto de Rhea Fairweather.
Capítulo IX — «La justicia del Coyote»
Gaskell descubre los cadáveres de Gray y Venable y la desaparición de Rhea. El Coyote le propone una partida de una sola carta por los cinco millones prometidos por Wardell; Gaskell pierde, pero recibe igualmente el dinero. En Filadelfia, El Coyote se enfrenta a un Wardell transformado por la reflexión, y ambos protagonizan una insólita reconciliación sellada con la promesa de una posible cura para la parálisis del antiguo villano.
🎭 Temas y estilo
- El contraataque como estrategia: frente a la amenaza más sofisticada de la saga, El Coyote no ataca directamente sino que corta el flujo de dinero de sus enemigos y manipula a un tercero (Gray) para que haga el trabajo sucio, mostrando una faceta más fría y calculadora del personaje.
- La justicia corrupta como villanía cotidiana: David Gray encarna un tipo de mal distinto al de los villanos habituales de la serie, no un pistolero ni un noble arruinado, sino un representante de la ley que convierte su cargo en instrumento de chantaje y asesinato encubierto.
- El villano que se convierte en adversario respetable: Springett Gaskell culmina su arco como el único cazador de El Coyote que conserva un código de honor, y es recompensado por ello con una salida digna, marcando un contraste deliberado con la crueldad de Venable y Gray.
- El giro folletinesco de la identidad suplantada: la revelación de que Hannah Venable es en realidad Rhea Fairweather introduce un elemento de misterio victoriano poco habitual en la colección, con ecos de herencia nobiliaria, crímenes ingleses y honor familiar.
- La redención inesperada del villano: el cierre del arco de Cris Wardell, iniciado en «Cachorro de coyote» y retomado en «La roca de los muertos», resuelve el ciclo de venganza mediante el perdón y una posible curación médica, un desenlace atípicamente esperanzador para un antagonista de la saga.
📎 Notas
La nota [1] remite a «Cachorro de coyote» (Nº 44), donde se narra el primer enfrentamiento entre El Coyote y Cris Wardell y su aparente muerte sellado en la cueva del tesoro azteca. La nota [2] remite a «La roca de los muertos» (Nº 45), confirmando que esta entrega es una continuación directa e inmediata de aquella, resolviendo en sus primeros capítulos el cliffhanger de la captura del joven César con que se cerraba la novela anterior.
El desenlace de «El enemigo del Coyote» cierra, de forma inesperada, el arco antagonista de Cris Wardell iniciado en «Cachorro de coyote»: lejos de la venganza sangrienta que cabría esperar, la novela concluye con una reconciliación filosófica entre El Coyote y su némesis, sellada con la promesa de un remedio para la parálisis de Wardell y un futuro encuentro en San Francisco, dejando abierta la puerta a que el personaje reaparezca transformado en entregas posteriores.
La edición incluye, tras el desenlace de la novela y sin relación argumental con ella, un breve relato histórico de José Mallorquí titulado «Quien a hierro mata, a hierro muere», dedicado a la vida y muerte del pistolero real John Wesley Hardin. Se trata de una de las semblanzas documentales sobre figuras auténticas del Salvaje Oeste que Mallorquí solía incluir como apéndice de sus novelas, en la línea de la dedicada a Wyatt Earp en «Cachorro de coyote», y no debe confundirse con la trama de «El Coyote».






