Cuarta y última entrega de la saga protagonizada por Robert Toombs, iniciada en «Guadalupe» (Nº 57) y continuada en «El rescate de Guadalupe» (Nº 58) y «Reunión en Los Ángeles» (Nº 59): esta novela narra el desenlace definitivo del enfrentamiento entre El Coyote y el antiguo guerrillero confederado, cuya muerte cierra, por fin, el ciclo de venganza abierto tres entregas atrás.
🗺️ Sinopsis
Mientras la persecución de los cuatreros de Robert Toombs continúa tras la masacre del tren y el golpe coordinado contra Los Ángeles, llegan a la ciudad, en diligencia desde su puerto, las tres integrantes del trío vocal «Luces de California»: María de los Ángeles Mayoz, mujer práctica y de lengua afilada, y sus primas, las hermanas Luisa y Angelines Ríos, contratadas por don César para cantar en la fiesta ya truncada por el ataque de Toombs. El joven César de Echagüe, encargado por su padre de atender a las cantantes, queda al principio prendado de Angelines, pero es la intervención de María de los Ángeles —que humilla con ingenio a un pedante angloamericano que denigra la herencia española de América— la que termina por cautivarle de verdad, pese a la diferencia de edad entre ambos. Las tres jóvenes aceptan, mientras tanto, cantar por su cuenta en el local La Bella Unión.
En el rancho de San Antonio, el sargento Óscar Kimball, decidido a vengar la muerte de don Sancho Ribalta, reduce por la fuerza a su superior, el inflexible sargento Stephan, que se niega a actuar sin órdenes escritas, y asume el mando de la persecución con ayuda de Mateo Luján. Tras una noche de desorganización, consiguen formar dos columnas de rancheros y peones que parten al amanecer hacia los montes Chocolate, siguiendo las instrucciones que El Coyote les ha hecho llegar por escrito.
Robert Toombs conduce entretanto la inmensa manada robada hacia la frontera de Arizona, donde el financiero Frank Proctor espera comprarla. Le acompañan sus lugartenientes Corto y Largo y la joven sureña Lindy La Follette, que finge colaborar con el bandido mientras trama vengar a sus hermanos, asesinados años atrás por el propio Toombs para robarles unas joyas. En el pueblo de Santa Rosa, Lindy avisa en secreto a El Coyote, que desarma y encarcela a quince hombres de la banda sin derramar una gota de sangre. Cuando Toombs envía a cincuenta hombres a liberar a los presos, El Coyote resiste un violento asedio en una casa de adobe, mata o hiere a buena parte de sus atacantes y, a punto de ser cercado por el grueso de la banda, es salvado en el último momento por los propios vecinos de Santa Rosa, que, armados con viejos fusiles de chispa, se suman espontáneamente al combate y ponen en fuga a los cuatreros.
Descubierta su traición por un preso que escuchó su charla nocturna con el enmascarado, Lindy es interrogada por Largo, que —revelando su propio pasado trágico de hijo ilegítimo maltratado y vengador de su propia madre asesinada— le aconseja huir. Robert Toombs, que los ha escuchado en secreto, mata a tiros a Largo por su lealtad dividida y remata después a Lindy, cuyo grito de horror se apaga bajo dos disparos más; a Corto le hace creer que fue ella quien asesinó a Largo antes de ser abatida por él en defensa propia. Esa misma noche, siguiendo el plan que había acordado con Lindy antes de su muerte, El Coyote ata cajas de petardos y cohetes chinos a quince caballos y los lanza, ardiendo, contra el ganado dormido junto al río Coachela, provocando una estampida que dispersa toda la manada robada por la llanura y arruina de un golpe el gran negocio de Toombs con Proctor.
Huyendo hacia el poblado de Indio con Corto, su último lugarteniente superviviente, Toombs es sorprendido por El Coyote en la cantina del pueblo. Corto, que ya conoce la verdad sobre la muerte de Largo, se pone del lado del enmascarado. En vez de matarlo a sangre fría, El Coyote, reconociendo en Toombs al adversario más temible de su carrera, le ofrece un duelo a cuchillo según la antigua usanza mejicana del «duelo del pañuelo». En plena lucha, Toombs finge rendirse y desenfunda un Derringer oculto: mata a Corto de un tiro, pero El Coyote, herido en la cadera por un segundo disparo, logra clavarle el cuchillo en el pecho, matándolo por fin. Herido, el enmascarado deja el cadáver de Toombs al escuadrón del coronel O’Brien, que se aproxima, y regresa a Los Ángeles, donde el doctor García Oviedo, al corriente desde hace tiempo de su secreto, le advierte de un grave riesgo de gangrena y le amenaza, entre bromas, con amputarle la pierna. La novela se cierra con una escena doméstica y luminosa: don César, convaleciente, bromea con Lupe sobre el enamoramiento de su hijo hacia María de los Ángeles Mayoz, mientras llegan noticias de que Mercedes Ribalta se casará con el ya teniente Kimball, ascendido por méritos de guerra.
🕰️ Contexto histórico
La novela retrata con detalle la ruta histórica de arreo de ganado robado hacia Arizona a través de Santa Rosa, el río Coachella y el poblado de Indio, en pleno desierto de Colorado, itinerario real utilizado por cuatreros en la California de posguerra debido a la débil presencia de la ley en el Territorio de Arizona, hecho que la propia novela señala explícitamente como motivo de la huida de Toombs. El episodio del duelo del pañuelo —combate a cuchillo de origen mejicano, ya en desuso en la época de la narración— ilustra la pervivencia de tradiciones del honor hispano en el folclore narrativo del Oeste. La llegada de las «Luces de California» permite además a Mallorquí introducir un vivo debate ideológico sobre el legado español en América, puesto en boca de María de los Ángeles Mayoz, que defiende la superioridad de una única nación continental frente a la fragmentación de las repúblicas hispanoamericanas, en un pasaje de evidente intención didáctica y nostálgica hacia la grandeza perdida del imperio español. El propio local La Bella Unión, donde actúa el trío, remite a un establecimiento histórico real del Los Ángeles decimonónico, conocido centro de ocio de la ciudad en la época retratada por la colección.
👥 Personajes
- El Coyote / Don César de Echagüe: En esta entrega libra su combate más duro y decisivo contra Robert Toombs: resiste en solitario el asedio de Santa Rosa, orquesta la estampida que arruina el botín de su enemigo y, finalmente, lo mata en un duelo a cuchillo tras sobrevivir a su traición. Sale de la novela gravemente herido en la cadera, con riesgo de perder la pierna, cerrando así, con un alto precio personal, el ciclo de venganza iniciado por Toombs tres entregas atrás.
- Guadalupe de Echagüe (Lupe): Preocupada por la herida de su marido y por el precoz enamoramiento de su hijastro, protagoniza junto a don César una tierna escena final de humor doméstico, revelando de paso que ella misma se enamoró de don César a una edad similar a la de César hijo.
- Robert «Bob» Toombs: Encuentra en esta novela su derrota definitiva. Tras perder gran parte de sus hombres en Santa Rosa y ver arruinado su negocio ganadero por la estampida provocada por El Coyote, es acorralado en Indio, donde, tras intentar una traición final con un Derringer oculto durante un duelo de honor, muere apuñalado por el enmascarado. Su muerte cierra la trilogía de venganza que había sostenido desde «Guadalupe» (Nº 57).
- Lindy La Follette: Decidida a vengar a sus hermanos, asesinados por Toombs, colabora en secreto con El Coyote para entregar a quince hombres de la banda en Santa Rosa. Descubierta por un preso que escuchó su conversación nocturna con el enmascarado, es asesinada a tiros por Toombs junto al río Coachela, en una de las escenas más crueles de toda la colección.
- Largo: Lugarteniente de Toombs, revela en esta entrega un pasado trágico —hijo ilegítimo maltratado que mató de joven a su amo y, años después, al asesino de su propia madre— que explica su inesperada simpatía hacia Lindy, a quien advierte del peligro que corre. Su lealtad dividida le cuesta la vida a manos de Toombs, que lo mata de cinco tiros para proteger su secreto.
- Corto: El otro lugarteniente de Toombs, inicialmente leal, descubre por boca del moribundo Largo la verdad sobre la muerte de este y de Lindy. En el enfrentamiento final de Indio se pone del lado de El Coyote, anticipando la traición de Toombs, y muere de un disparo en la frente al desenfundar su revólver para proteger al enmascarado.
- Sargento Óscar Kimball: Decidido a vengar la muerte de don Sancho Ribalta, reduce por la fuerza a su superior, el sargento Stephan, para asumir el mando de la persecución de los cuatreros. Su iniciativa es recompensada al final de la novela con el ascenso a teniente y su próxima boda con Mercedes Ribalta.
- Sargento Stephan: Militar de mentalidad estrictamente reglamentista, se niega a actuar sin órdenes escritas del coronel O’Brien, lo que lleva a Kimball a dejarlo fuera de combate de un puñetazo y encerrarlo para poder organizar la persecución.
- María de los Ángeles Mayoz: Prima mayor de las hermanas Ríos y líder del trío «Luces de California», de carácter práctico, mordaz e inesperadamente culto, protagoniza un vivo debate sobre el legado español en América con un angloamericano pedante. Pese a sus declaraciones de desdén hacia el amor, termina conquistando —y siendo conquistada por— el joven César de Echagüe, veinte años más joven que ella.
- Luisa y Angelines Ríos: Hermanas y primas de María de los Ángeles, de temperamento romántico opuesto al de ella. Angelines es quien primero atrae la atención del joven César, aunque pronto queda claro que el verdadero interés del muchacho se dirige hacia su prima mayor.
- César de Echagüe y de Acevedo (hijo): Encargado por su padre de recibir a las «Luces de California», vive en esta novela su primer enamoramiento, dirigido finalmente hacia María de los Ángeles Mayoz, episodio que don César y Lupe comentan con ternura y humor en el cierre de la novela.
- Doctor García Oviedo: Al corriente desde hace tiempo del secreto de don César, le atiende la grave herida de bala sufrida en el duelo final contra Toombs, advirtiéndole con sorna de un serio riesgo de gangrena y amputación, mientras protege una vez más su doble identidad ante los demás personajes.
- Don Goyo (Gregorio) Paz: Fiel a su papel de crítico implacable de don César, estalla en insultos al visitar al hacendado convaleciente, sin llegar a sospechar —para alivio de todos— que la herida de «pistola» de don César es, en realidad, la del Coyote.
- Frank Proctor: Financiero que aguarda en Arizona para comprar el ganado robado por Toombs; su trato, mencionado ya en la novela anterior, queda definitivamente frustrado por la estampida provocada por El Coyote junto al río Coachela.
- Apolinar: El viejo peón de anteriores entregas protagoniza un episodio cómico secundario: bebe por error una medicina del maletín del doctor García Oviedo creyéndola aguardiente, estuvo a punto de morir, y termina recuperando parcialmente la movilidad perdida por la parálisis que arrastraba desde hacía novelas.
Portadas






✨ Frase característica
«Yo no soy un asesino como usted. Merece que le maten de la misma manera que mató a Largo; pero hay cosas que un caballero no puede hacer.»
— El Coyote a Robert Toombs, rechazando matarlo a sangre fría y proponiéndole en su lugar el duelo del pañuelo
📜 Citas y proverbios
- «La luz atrae a los mosquitos y a las polillas y dicen que también atrae a los peces. Lo mismo atraerá a los hombres y a las mujeres.» — María de los Ángeles Mayoz, explicando el origen del nombre «Luces de California»
- «California es un trozo de Méjico que nos robaron los yanquis.» — María de los Ángeles Mayoz, al presentarse ante el público de Los Ángeles
- «Tanto va el cántaro a la fuente, que al fin se rompe. Más vale acabar así.» — El Coyote, sereno, al creerse perdido durante el asedio de Santa Rosa
- «El dinero silencia muchos escrúpulos.» — Lindy La Follette, fingiendo ante Toombs una indiferencia que no sentía
- «Una serpiente de cascabel siempre es temible; pero lo es mucho más cuando está prevenida.» — Largo, advirtiendo a Lindy del peligro que corre tras ser descubierta
- «Quizá hubiese resultado mejor ser un hombre decente… Pero muy aburrido.» — Robert Toombs, reflexionando a solas tras perder el ganado robado en la estampida
📚 Capítulos
Capítulo primero — «Tres voces luminosas»
Llegan a Los Ángeles las «Luces de California» —María de los Ángeles Mayoz y sus primas Luisa y Angelines Ríos—, contratadas por don César para la fiesta truncada por el ataque de Toombs. El joven César las conoce en el mercado; María de los Ángeles humilla con ingenio a un angloamericano que denigra el legado español, y el trío acepta cantar en el local La Bella Unión.
Capítulo II — «Un mensajero del Coyote»
El sargento Kimball reduce por la fuerza a su superior, el sargento Stephan, y organiza con Mateo Luján la persecución de los cuatreros hacia los montes Chocolate, siguiendo un mensaje escrito de El Coyote. El joven César corteja a distancia a María de los Ángeles con un ramo de flores.
Capítulo III — «Ladrones de ganado»
Toombs conduce la manada robada hacia Santa Rosa, de camino a Arizona, donde le espera el financiero Frank Proctor. Lindy La Follette, decidida a vengar a sus hermanos asesinados por Toombs, se aloja en el pueblo con intención de contactar con El Coyote.
Capítulo IV — «Una sorpresa para El Coyote»
El Coyote desarma y encarcela sin violencia a quince hombres de Toombs en Santa Rosa. Lindy, tras amenazarlo con un revólver, le pide ayuda para que Toombs sea juzgado por el asesinato de sus hermanos; El Coyote accede y le advierte que huya.
Capítulo V — «Una voz acusadora»
Descubierta la colaboración de Lindy con El Coyote por un preso que la escuchó, Toombs envía cincuenta hombres a liberar a los presos de Santa Rosa. El Coyote resiste un violento asedio hasta ser salvado por los propios vecinos del pueblo, armados espontáneamente contra los cuatreros.
Capítulo VI — «Después de la derrota»
Toombs, tras perder más de sesenta hombres, descubre con certeza la traición de Lindy. Largo, revelando su trágico pasado, le aconseja a la joven que huye; Toombs, que los escucha en secreto, mata a Largo y luego a Lindy, haciendo creer a Corto que ella había matado a su amigo.
Capítulo VII — «La estampida»
Siguiendo el plan acordado con Lindy antes de morir, El Coyote ata cohetes y petardos chinos a quince caballos y los lanza ardiendo contra el campamento de Toombs junto al río Coachela, provocando una estampida que dispersa toda la manada robada.
Capítulo VIII — «Frente a frente»
Arruinado el negocio con Proctor, Toombs huye con Corto hacia el poblado de Indio. En la cantina, El Coyote los sorprende; Corto, que ya conoce la verdad sobre la muerte de Largo, se pone del lado del enmascarado.
Capítulo IX — «El duelo del pañuelo»
El Coyote reta a Toombs a un duelo a cuchillo según la antigua usanza mejicana. Toombs finge rendirse y dispara con un Derringer oculto, matando a Corto; El Coyote, herido en la cadera por un segundo disparo, logra clavarle el cuchillo en el pecho, matándolo definitivamente.
Capítulo X — «Después»
De vuelta en Los Ángeles, el doctor García Oviedo atiende la herida de don César, advirtiéndole de un grave riesgo de gangrena. Don Goyo Paz, sin sospechar la verdad, lo insulta por cobarde. La novela se cierra con una escena de humor doméstico sobre el enamoramiento de César hijo hacia María de los Ángeles Mayoz y la noticia de la próxima boda de Mercedes Ribalta con el ya teniente Kimball.
🎭 Temas y estilo
- Esta novela cierra definitivamente la trilogía de Robert Toombs (Nº 57-60), resolviendo con la muerte del villano un arco de continuidad excepcionalmente largo para la colección, sostenido a lo largo de cuatro entregas consecutivas.
- El duelo del pañuelo, con su código de honor que lleva a El Coyote a rechazar una ejecución fácil en favor de un combate igualado, resume el ethos caballeresco del personaje incluso frente a su enemigo más despiadado, y su desenlace —la traición final de Toombs— confirma hasta el último momento la caracterización del villano como un hombre sin escrúpulos.
- La trama romántica y costumbrista de las «Luces de California» introduce un contrapunto de comedia ligera —con un debate ideológico incluido sobre el legado hispano en América— que equilibra la violencia creciente de la trama principal, recurso habitual en Mallorquí para alternar registros dentro de una misma entrega.
- El personaje de Largo, con su inesperado trasfondo trágico revelado poco antes de morir, aporta uno de los momentos de mayor profundidad psicológica entre los secundarios de la saga, y su muerte, unida a la de Lindy, dota de un peso emocional inusual al desenlace de la trama de venganza.
- El cierre coral —el ascenso y boda de Kimball, el romance de César hijo, la convalecencia jocosa de don César— devuelve a la colección, tras varias entregas de final abierto o trágico, un epílogo plenamente conclusivo y optimista, acorde con el cierre narrativo de la trilogía de Toombs.
📎 Notas
El texto original incluye una nota a pie de página que remite, a propósito de la buena fortuna que había salvado repetidamente a Toombs, a la novela «El rescate de Guadalupe» (Nº 58), donde el villano escapó por primera vez de una muerte segura gracias al perdón de Guadalupe, confirmando la estrecha continuidad argumental de las cuatro entregas protagonizadas por este antagonista.
Con la muerte de Robert Toombs, esta novela cierra la trilogía —o, más propiamente, tetralogía— iniciada en «Guadalupe» (Nº 57) y continuada en «El rescate de Guadalupe» (Nº 58) y «Reunión en Los Ángeles» (Nº 59), caso único hasta la fecha en la colección de un antagonista con arco narrativo sostenido a lo largo de cuatro entregas consecutivas. La herida final de El Coyote, con su amenaza de gangrena y amputación, introduce además una nota de vulnerabilidad física poco habitual en el personaje, aunque el tono general de la novela se resuelve en clave de humor doméstico y final feliz coral.
El episodio de las «Luces de California» y el incipiente romance entre César hijo y María de los Ángeles Mayoz abre una posible línea argumental para futuras entregas, dado que el contrato de las cantantes las retiene en Los Ángeles durante varias semanas más.






