Ficha técnica
Dirección: Mario Camus. País: España. Año: 1998. Producción: Enrique Cerezo P.C. y Gona Film TV, Vía Digital y Antena 3 Televisión. Productor: Enrique Cerezo. Productor ejecutivo: Juan Martínez-Gona. Jefe de producción: Julio Sempere. Laboratorios: Fotofilm (Madrid). Exteriores: Provincias de Burgos, Cantabria, Badajoz y Almería. Rodaje: 23 junio a 21 noviembre 1997. Distribución: Columbia TriStar. Argumento: Novelas de José Mallorquí. Guión: César Mallorquí y Mario Camus. Fotografía: Jaime Peracaula, en eastmancolor y panavisión. Operador: Julio Madurga. Ayudantes de operador: José Ramón Delgado y Fernando Perrote. Diseño de producción: Emilio Ardura y Gil Parrondo. Dirección artística: Gil Parrondo. Decorados: Raúl Paton. Diseño de vestuario: Javier Artiñano y Delfín Prieto. Vestuario: Cornejo. Atrezzo: Agustín Alcázar, Honorio Cruz, Tino Torrescusa y Juan Ignacio Viñuales. Maquillaje: Pedro Camacho y Ángel Luis de Diego. Ayudante de maquillaje: Mar Paradela. Peluquería: Esther Martín. Efectos especiales: Reyes Abades. Ayudantes de efectos especiales: Félix R. de Sepúlveda, Juan Luis Grande e Isidro Ruano. Sonido: Claudio García, en dolby digital. Música: Sebastián Mariné. Montaje: José María Biurrun. Montaje de sonido: Julio Recuero. Ayudante de montaje de sonido: Javier Santoni. Casting: Julio Gavilanes. Primer ayudante dirección: David Martínez. Segundo ayudante dirección: Guillermo Escribano. Asistentes de dirección: Carlos Dávila y Miguel Ángel Fernández. Director segunda unidad: Antonio Tarruella. Fotografía segunda unidad: Manuel Velasco. Foto fija: Matías Nieto. Intérpretes: José Coronado (El Coyote y César de Echagüe), Mar Flores (Beatriz), Nigel Davenport (Don César de Echagüe, padre), Simón Andreu (Luis Montalbán), Chiara Caselli (Leonor de Acevedo), Ray Lovelock (Edmond Greene), Ana Duato (Joy), Antonio Valero (Segura), Manuel Alexandre (Julián), Verónica Pastrana (Guadalupe), Ramón Langa (Salinas), Isabel Serrano (Antonia Gonzaga), Neil Boorman (General Clarke), Paul Codman (Capitán Potts), Christopher Adamson (Snake Walker), Carmen Rossi (Adelia), Roberto Perdomo (Evelio), Tony Isbert (Mark), Cesáreo Estébanez (El dueño del bar), Manolo Zarzo (El doctor García Oviedo), Luis Peña (MacAdams), Carlos Miguel Caballero (Timoteo Lugones), Carlos Alcalde (Leocadio Lugones), Marcelo Rubio (El hombre de la posada), Miguel Hermoso Arnao (Mexicano 1), Oscar Zafra (Mexicano 2), Chema Blasco (Un funcionario), Teresa del Olmo (María), Guillermo Toledo, José Luis Santos, Jesús Garrido, José Antonio Correa, Domingo Beltrán, Sonia Bau, José Luis Beltrán, Óscar Dominé, Arsenio Mayo, Juan García del Santo, Bernardo Díaz, Cesáreo Estébanez, Antonia Gonzaga. Título de rodaje: El Coyote. Duración: 100 minutos. Estreno: 31 julio 1998, Capitol, Paz, Cristal, La Vaguada, Albufera y Odeón Plaza Aluche (Madrid).

Argumento
En 1847, tras una guerra entre Estados Unidos y México, California pasa a dominio norteamericano. Cinco años después, las tensiones sociales continúan por la propiedad de las tierras. Un misterioso personaje, El Coyote, ataca en solitario a los soldados que saquean y asesinan a los campesinos para hacerse con las tierras.
En Los Ángeles, Luis Montalbán se dirige en la plaza del pueblo a los ciudadanos para que entreguen sus tierras al gobierno, siguiendo consignas del gobernador Clarke. Anselmo Salinas, que había sido dado por muerto, es el legítimo propietario de una finca, La Mariposa, que ahora pertenece a don César de Echagüe, pues tiempo atrás se la cedió a su hijo César como garantía de un préstamo y en tanto se encontraba lejos del lugar. En efecto, El Coyote surgió cuando Salinas, amigo íntimo de César, tenía pendiente un duelo con el capitán Potts, que fue abortado porque Salinas no tenía experiencia en el manejo de armas. Posteriormente, en el bar, Potts humilló a Antonia y se disponía a matar a Salinas, pero surgió de la oscuridad El Coyote y acabó con Potts.

En el rancho San Antonio vive don César con su hija Beatriz, prometida de Greene, el delegado del Gobierno Federal. Salinas le explica a don César que cedió la finca a su hijo. El dueño de San Antonio contesta que su hijo llegará pronto. En efecto, César de Echagüe llega en barco y asiste a una reunión familiar en la que su padre, don César, admira a El Coyote y todos hablan del valor del misterioso caballero, capaz de enfrentarse a Clarke y sus desmanes. Sin embargo, César argumenta que sólo se trata de un bandido. Hasta la prometida de César, Leonor de Acevedo, se muestra distante hacia él, defraudada porque esperaba otra actitud en César.
Ahora que Salinas y Antonia han regresado y tratan de recuperar la hacienda La Mariposa, dos matones, MacAdams y Snake, les atacan y secuestran por mandato del gobernador Clarke. MacAdams lleva a Salinas al bar para formalizar el traspaso de la finca a Montalbán, su hombre de paja. Pero se trata de una encerrona en la que Snake dispara y deja malherido a Greene, culpando de ello a Salinas.
El Coyote, con la ayuda de los hermanos Lugones, acude a la cueva donde está secuestrada Antonia, la esposa de Salinas, y consigue liberarla tras un tiroteo. Un tribunal presidido por Clarke condena a Salinas a morir ahorcado. Pero El Coyote asalta el fuerte donde está encarcelado su amigo y lo libera. Posteriormente se dirige a la taberna, donde sorprende a Snake y le arranca una confesión de culpabilidad.
Contexto
La propuesta de llevar a la pantalla las historias de El Coyote surge por una iniciativa del productor Enrique Cerezo, con quien Mario Camus ha trabajado en Adosados. La idea inicial era rodar una serie de once capítulos para televisión; el proyecto languideció durante tres años hasta que se recuperó en el verano de 1997 y, finalmente, se optó por una película para ser estrenada en cine, con formato panavisión, y dos capítulos de hora y media para televisión titulados Don César de Echagüe y El tribunal de El Coyote, con un presupuesto de cerca de 700 millones de pesetas. Camus trabajó los guiones con César Mallorquí, el hijo del novelista. Para el reparto se barajaron los nombres de Vittorio Gassman y Terence Stamp. Hay otra película, titulada El Coyote (Joaquín L. Romero Marchent, 1954) con guión del prolífico y versátil Jesús Franco y un cortometraje con el mismo nombre de Poli Cantero, rodado en 1995.- José Luis Sánchez Noriega: Mario Camus. Ediciones Cátedra. Colección Signo e Imagen/Cineastas, nº 40. Madrid, 1998.
Críticas
El Coyote, trasunto de “El Zorro” en la España franquista de las “pomporrutas imperiales”, nació en 1943 ideado por el catalán José Mallorquí. A lo largo de una década protagonizó 192 aventuras en otras tantas novelitas baratas que disfrutaron de unas ventas considerables en el mercado de la literatura popular, para pasar luego a los seriales radiofónicos y después al cine en dos producciones dirigidas una tras otra en 1954 por Joaquín Luis Romero Marchent, El Coyote y La justicia del Coyote. Mallorquí se encargó de escribir el guión de estos “spaghetti westerns”; otros muchos que tampoco han quedado en las antologías se inspirarían igualmente en diversas historias del escritor: Tres hombres buenos (1954), El sheriff terrible (1964), Los héroes del Oeste (1965), Winchester uno entre mil (1968)… También otra novela suya de signo muy distinto, El despertar de Cenicienta, sirvió de argumento 2 cuentos para 2 (1947), un relato amable a lo Capra dirigido por Luis Lucia.
Algo de ese tono a “spaghetti” de los sesenta también ofrece esta película en la que Mario Camus, con la ayuda de César Mallorquí, hijo del novelista, he recuperado el personaje para hacer que cabalgue e nuevo. Sus lances se anuncian como originales, aunque presentan muchas concomitancias con El vengador de California (Il segno del Coyote, 1964), cinta de Mario Caiano de la que Mallorquí fue guionista.
Estos tienen lugar en la California de mediados del XIX, cuando el territorio pasa de las manos mejicanas a las estadounidenses. César de Echagüe, hijo de un rico terrateniente español y algo petimetre, lleva una doble vida: de día se doblega a los dictados de los nuevos amos; de noche se transforma, atuendo negro, antifaz y sombrero charro, en “El Coyote”, héroe de las clases más desfavorecidas en constante lucha contra las injusticias y el afán de codicia de los yanquis por el oro y por las propiedades ocupadas. Adorado por la población, las autoridades no tardan en poner precio a su cabeza.
La trama, simple y convencional, está narrada por Mario Camus con su pulcra caligrafía, sin los malabarismos ni la espectacularidad que pueden verse en la coetánea La máscara del Zorro (1998) de Martin Campbell. Pero es difícil emitir un juicio cuando lo único que esta versión cinematográfica ofrece es una confusa retahíla de situaciones, fruto de la refundición de los dos episodios, Don César de Echagüe y El tribunal de El Coyote, ambos de noventa minutos, que en forma de miniserie televisiva algún día se proyectarán por la pequeña pantalla.- Equipo Reseña: Cine para leer 1998. Ediciones Mensajero. Colección Cine-Reseña, nº 46. Bilbao, 1999. Páginas 222 y 223.
La vuelta del Coyote es un filme de aventuras que sobresale por el tratamiento realista de la base literaria. Es evidente que participa de la estética del western, en la perspectiva particular que Mallorquí da al género, y, por tanto, hay tiroteos o cabalgadas. Pero no se enfatiza la acción, sino el enfrentamiento entre los opresores norteamericanos y los mexicanos que, con la guerra, corren el riesgo de perder su patrimonio familiar. El guión le concede más importancia a la motivación de las acciones o al retrato de la psicología de los personajes que a la destreza del héroe en sus intervenciones o a la crueldad de los antagonistas. El espacio en que transcurre la acción es la California de la primera mitad del siglo XIX, un territorio por el que pugnan viejos hidalgos españoles, los antiguos propietarios mexicanos y los norteamericanos que lo han conquistado por las armas. Como no podía ser de otro modo, el espectador ha de contemplar la película con la inocencia que necesita un relato doblemente dualista. Por una parte está la contraposición entre los “malos” representados por el gobernador Clarke y sus sicarios MacAdams, Snake o Montalbán, caracterizados como desalmados dispuestos a doblegar con sangre a quienes se resistan al botín de guerra que tratan de cobrar, y los personajes positivos encarnados por Anselmo Salinas, Leonor, el delegado Greene y la familia De Echagüe. Por otra parte está la dualidad de César de Echagüe/El Coyote: pusilánime y débil el primero, temerario y eficaz en la lucha el segundo. Esa dualidad parece compartir los mismos rasgos de oposición que otros personajes míticos, como Superman/Clark Kent. El héroe mítico que lucha contra las injusticias de los poderosos, muy bien encarnado por José Coronado, capaz de salir airoso en un papel complejo, tiene múltiples referentes literarios y cinematográficos (El Zorro, Robin Hood, Pimpinela Escarlata). La realización es clásica, sin retórico alguna. Sólo hay unos flashbacks destinados a contar el pasado en que surge el personaje de El Coyote. La narración es densa y trata de contar muchas acciones, carece de secuencias que recreen la época o los personajes.- José Luis Sánchez Noriega: Mario Camus. Ediciones Cátedra. Colección Signo e Imagen/Cineastas, nº 40. Madrid, 1998.






