Ficha técnica
Dirección: Mario Caiano. País: Italia-España. Año: 1963. Producción: P. E. A. Produzioni Europee Associate (Nápoles) y Copercines Cooperativa Cinematográfica (Madrid). Productor: Aldo Ulisse Passalacqua. Jefes de producción: Gianni Minervini y Norberto Soliño. Secretario de producción: Michele Pesce. Estudios: Ballesteros. Laboratorios: Madrid Films. Distribución: P. E. A. Produzioni Europee Associate (Italia) y Exclusivas Floralva (España). Argumento: José Mallorquí. Guión y diálogos: José Mallorquí y Mario Caiano. Fotografía: Aldo Greci y Ricardo Torres, en eastmancolor y panorámica. Cámara: Carlo Fiore. Ayudante de cámara: Mauro Caiano. Sonido: Pietro Ortolani. Música: Francesco De Masi y Manuel Parada. Diseño de producción: Piero Filippone. Decorados: Piero Filippone, Jaime Pérez Cubero y José Luis Galicia. Maquillaje: Rino Carboni y Francisco Puyol. Sastrería: Cornejo. Atrezzo: Vázquez. Montaje: Renato Cinquini y Mercedes Alonso. Ayudantes de dirección: Carlo Pompei y Rafael Romero Marchent. Intérpretes: Fernando Casanova (César de Echagüe y El Coyote), María Luz Galicia (Leonor de Acevedo), Mario Feliciani (Gobernador Parker), Arturo Dominici (Juez Clemens), Giulia Rubini (Beatriz), Paola Barbara (Sra. Acevedo, madre de Leonor), Piero Lulli (Lenny), Nadia Marlowa (Lupita), Raf Baldassarre (Miembro de la banda de Lenny), Giuseppe Fortis (Wilkes), José Jaspe, Fernando Sancho y Joe Kamel (Los tres hermanos Lugones), José Marco Davó, José Canalejas [Joe Camel] (Capitán Grey), Andrea Scotti (El hijo de Don Goyo), Simón Arriaga (Miembro de la banda de Lenny), Miguel del Castillo (Julián), Mari Carmen Encalado (Rocío), Gonzalo Esquiroz (Miembro de la banda de Lenny), Pedro Fenollar (Centinela), Félix Fernández (Don Goyo), Fernando Hilbeck (Joaquín Gallardo), Antonio Padilla (Miembro de la banda de Lenny), Luis Rivera (El médico militar), Santiago Rivero (Dr. Valdez), Alfonso Rojas (Sargento Hogg), Maruja Tamayo (Madre de César de Echagüe), Porfirio Tamayo (Coronel), Jesús Tordesillas (Don César de Echagüe, padre) José Villasante (Ciudadano), Román Ariznavarreta, Agustín Bescos. Duración: 80 minutos. Estreno comercial: 11 mayo 1963 (Italia); 11 marzo 1964, Goya (Sevilla); 29 octubre 1965, Odeón (Madrid).
Argumento
Corre el año 1847. California acaba de ser incorporada a los Estados de la Unión, haciéndose cargo del país un gobernador yanqui. La mayoría de los californianos, sometidos en contra de su voluntad, adoptan una actitud pasiva ante los nuevos gobernantes, cuyas tropas han sido acuarteladas en la zona. Parker, el recién nombrado gobernador, es un hombre ambicioso y cruel, que cree llegado el momento de enriquecerse sin reparar en medios. Para ello adopta un cuidadoso y meditado plan y se rodea de fieles colaboradores que seguirán su juego con toda exactitud. Entre ellos el juez Clemens, cuya labor es defender la “justicia” del gobernador.
La táctica de Parker es sencillamente diabólica. Busca pretextos para detener a los terratenientes californianos y, tras apoderarse de los títulos de propiedad de sus tierras, se las confisca como si fuesen rebeldes. Lógico resultado de su turbia acción es la atmósfera de protestas y rebeldía de los californianos, los cuales nada pueden hacer por evitar tales atropellos. Solo un joven hacendado, César de Echagüe, parece resignarse a las tropelías de Parker y sus hombres, a los que él adula y agasaja.
Naturalmente que César se gana el desprecio de sus paisanos, e incluso de su prometida, Leonor, la cual rompe sus relaciones con el que todos acusan de cobarde. Pero la realidad es muy distinta. César de Echagüe, cuando la ocasión lo requiere, cambia de ropas y enmascarado ataca a los secuaces del gobernador, desbaratando los turbios planes de éste. Su figura negra y misteriosa, a la que todos llaman “El Coyote”, se gana pronto la simpatía y admiración por los californianos y el odio y el temor de Parker, que hace lo imposible para matarle.
En su doble personalidad el joven californiano puede actuar impunemente, sin que nadie adivine quien se esconde bajo la máscara. Si aparece en público, como César, se muestra cobarde, si representa su papel de “Coyote” es decidido y valiente. Bajo esta personalidad sus buenas acciones se multiplican. Protege al terrateniente Gallardo, detenido bajo la falsa acusación de haber matado a un soldado; acoge y vela la convalecencia del honrado capitán Grey, herido en atentado por los hombres del gobernador, para que no declare a favor de Gallardo; crispa los nervios de Parker, lanzándole a matar a su propio cómplice, el juez Clemens; y corteja a Leonor, aunque no consigue romper la fidelidad de ella hacia “el cobarde” Echagüe. También, con ayuda de un grupo de amigos, ataca una y otra vez a los hombres de Parker y se atreve, incluso, a entrar en la residencia del gobernador, acusándolo de criminal y pronosticándole una próxima muerte.
Parker, que ha hecho desesperados esfuerzos por descubrir quién es el enmascarado justiciero, lo consigue al fin, y ya conocida la verdad no vacila en presentarse en la hacienda de los Echagüe, dispuesto a detener a su odiado enemigo. Pero no tiene tiempo de revelar a nadie lo que sabe, ya que César lo desafía y mata en una feroz lucha a espada. Sólo el padre y la novia del joven conocerán la personalidad de “El Coyote”, quien seguirá defendiendo a sus paisanos de injusticias y atropellos.
Contexto
El productor Eduardo Manzanos quedó bastante satisfecho de los dos films que había producido sobre El Coyote y que había dirigido, en 1954, Joaquín Luis Romero Marchent, a pesar del poco éxito de crítica y de público que tuvieron ambas películas.
Años después Manzanos, que seguía creyendo que el personaje de El Coyote era muy cinematográfico y que podía dar juego en otras películas, ofrece de nuevo a Romero Marchent la realización de La venganza del Zorro, que, a pesar del título, estaba más inspirado en el personaje de Mallorquí que en el de Johnston McCulley. El film tiene una buena carrera comercial, sobre todo en Italia, lo cual tiene como consecuencia que el productor Alberto Grimaldi, que acababa de fundar la empresa Produzioni Europee Associate, PEA, le ofrezca a Manzanos trabajar juntos en diversas coproducciones.
Manzanos, entonces, vuelve al personaje de Mallorquí y prepara, con guión de este, una nueva película El vengador de California, que viene a ser un remake de El Coyote, el film que Romero Marchent había rodado en 1954. Para la dirección de esta nueva película se cuenta con el realizador italiano Mario Caiano, mientras que el papel protagonista se le da al actor mexicano Fernando Casanova, pensando, sin duda, en las posibles ventas a los mercados hispanoamericanos.
El rodaje se efectúa en el poblado del oeste conocido como “Golden City”, que la Cooperativa Copercines, de Eduardo Manzanos, había construido, en 1962, en Hoyo de Manzanares (Madrid), para la realización de los numerosos westerns que, en régimen de coproducción con Italia, se rodaron en nuestro país en la década de los sesenta.
Críticas
Hace algunas semanas que venimos anunciando este título en programas dobles y en sesiones infantiles, pero hasta ahora no hemos tenido ocasión de verlo, ya que fue presentado en estreno “fantasma” y entonces nos pasó desapercibido. Aprovechando la ocasión de tenerlo en unos locales bien comunicados le dedicamos su correspondiente hoja informativa, pese a que es una película llegada con retraso a las pantallas de Madrid. Se trata de una vistosa y entretenida realización, que toma como argumento una de las muchas aventuras del conocido y muy popular personaje “El Coyote”.
La historia en sí es sencilla y convencional, la del desdoblamiento de personalidad, y ha sido repetida en muchas ocasiones, pero resulta de una acción movida y rica en lances, que es lo primordial en esta clase de relatos. De todas las novelas de Mallorquí llevadas al cine esta es una de tantas, sin novedades temáticas, y de una clase cinematográfica ni mejor ni peor que sus predecesoras. Poco más hemos de decir de este film que, sin grandes pretensiones artísticas y pese a su tono menor, logra su objetivo de mantener el interés y proporcionar distracción a los sencillos aficionados al género.
Director e intérpretes cumplen en sus cometidos, apreciándose su esfuerzo por ofrecer una pintura real del personaje y su época, no siempre conseguida. La fotografía, con buen colorido, presta alicientes visuales al film, y son buenos el sonido y doblaje. Comercialmente consideramos será película de mediano rendimiento, que quizá lo llegue a superar entre públicos ingenuos y aficionados al cine de producción hispana. Programable para festivos poco importantes o para sesiones infantiles.- Cine Asesor (Hoja número 18-66).
Aunque sin mayores valores artísticos puede admitirse como perfecta la narración de esta aventura del viejo Oeste a que fueron lanzados los colonos californianos por imperativo de quienes pretendían desposeerlos de sus tierras, valiéndose de pistoleros brutales y asalariados dispuestos siempre a imponer la ley del crimen para servir los propósitos de sus mandatarios.
En tal clima de rebelión se desarrollan los complicados episodios, que tienen como escenario los paisajes abruptos y rocosos de California y entre los que surge el misterioso jinete que protege a los oprimidos y defiende la ciudad en nombre de la ley, que él trata de imponer por su cuenta y riesgo.
Está bien llevada la acción por el realizador Mario Caiano, que ha logrado mantener el ambiente propicio utilizando el típico sistema del western.
La fotografía en color es buena y la interpretación discreta por parte de Fernando Casanova y la bella actriz María Luz Galicia, mientras que otros actores del drama, Paola Barbara, Julia Rubini y Jesús Tordesillas cumplen en los personajes que encarnan en torno al misterioso vengador y a su complicado equívoco amoroso.- A. S. (ABC Sevilla, 12 marzo 1964, página 50).






